El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, mostró ayer su preocupación por la fortaleza del euro frente a otras divisas, debido a su efecto en la inflación y el crecimiento económico, y advirtió de que habrá que actuar.
“El tipo de cambio es una causa de gran preocupación para el objetivo de la estabilidad de los precios y por lo tanto habrá que afrontar esta preocupación”, afirmó.
El euro alcanzó ayer su nivel más alto desde finales de octubre de 2011, a 1.3993 dólares, pero cerró en 1.3864.
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