CIUDAD DEL VATICANO y NACIONES UNIDAS/EFE
El Vaticano condenó hoy el secuestro en Nigeria de más de 200 niñas por parte de la secta radical islámica Boko Haram y pidió su liberación «y regreso a sus condiciones normales de vida».
El portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, dijo en un comunicado distribuido por Radio Vaticano que «el secuestro de un gran número de niñas muy jóvenes por los terroristas de Boko Haram se añade a las otras formas horribles de violencia que caracterizan desde hace tiempo la actividad de ese grupo en Nigeria».
«La negación de todo respeto por la vida y la dignidad de las personas, incluidas los más inocentes, vulnerables y sin defensa, exige una condena muy firme», agregó.
El portavoz mencionó las «humillaciones increíbles que le son infligidas» a las víctimas de este secuestro.
«Nos unimos a los numerosos llamamientos a favor de su liberación», dijo.
La posición del Vaticano se conoció el mismo día en que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, comunicó su preocupación y «angustia» por ese secuestro.
Boko Haram reivindicó el pasado lunes el secuestro de más de 200 niñas en una escuela de Chibok, en el noreste del país, el pasado 14 de abril.
Ban, que será recibido el viernes en audiencia por el papa Francisco, dijo que el secuestro «va contra el derecho internacional y no puede justificarse bajo ninguna circunstancia».
ENVIADO DE LA ONU VIAJARÁ A NIGERIA
Un enviado de la ONU viajará a Nigeria para discutir con las autoridades la mejor manera de apoyar los esfuerzos que está haciendo el Gobierno para liberar a las más de doscientas niñas secuestradas por la milicia radical Boko Haram.
El presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, aceptó la propuesta del secretario general, Ban Ki-moon, de enviar al país africano a un alto representante del organismo, anunció la oficina del portavoz de la ONU en un comunicado.
Ban llamó hoy por teléfono al presidente Jonathan para expresarle personalmente su «honda preocupación» por la situación de las niñas secuestradas y transmitirle su solidaridad con el pueblo nigeriano, en especial con los familiares de las menores.
Durante la conversación telefónica, el presidente nigeriano informó al secretario general sobre los esfuerzos que están haciendo para liberar a las estudiante secuestradas en las últimas semanas en el estado de Borno.
Precisamente hoy, el secretario general mostró nuevamente su «angustia» por el secuestro y volvió a recordar a los responsables que los ataques a menores y escuelas atentan contra el derecho internacional.
Ban dijo que está siguiendo la situación atentamente, expresó el apoyo de la ONU a Nigeria ante los retos internos que afronta y recalcó «a todos los implicados» que «los derechos humanos y el derecho humanitario internacional deben respetarse completamente».
Por último, el secretario general reiteró que convertir a los niños y escuelas en objetivos, algo que ha hecho Boko Haram en varias ocasiones, «va contra el derecho internacional y no puede justificarse bajo ninguna circunstancia».
Estados Unidos, China, Francia y el Reino Unido han ofrecido apoyo a Nigeria con el fin de participar en la operación para liberar a las menores, mientras se intensifica la campaña mundial en favor del rescate.
Boko Haram, que significa en lenguas locales «la educación no islámica es pecado» y lucha por imponer la «sharía» o ley islámica, reivindicó la autoría del secuestro perpetrado el pasado 14 de abril en una escuela de Chibok, en el noroeste del país.
Desde que la policía acabó en 2009 con el líder de la milicia, Mohamed Yusuf, los radicales mantienen una sangrienta campaña que ha causado más de 3,000 muertos en el país, de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiana en el sur.
Con unos 170 millones de habitantes integrados en más de 200 grupos tribales, Nigeria, el país más poblado de frica, sufre múltiples tensiones por sus profundas diferencias políticas, religiosas y territoriales.