Otoniel Olivas no pierde el enfoque. Aunque gana, gana y gana títulos nacionales —suma siete al hilo— mantiene el control de sus emociones. Ha desarrollado la capacidad para manejar el placer del éxito, ese que en su interior le repite que cuenta con el mejor club de Nicaragua y que estará reinando por mucho tiempo, pero él no lo deja salir.
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“Nosotros simple y sencillamente no nos confiamos aunque nos digan favoritos”, afirma sereno el técnico del Real Estelí, que visitará al Diriangén en el partido de ida de la Final del Torneo de Clausura de Primera División, el próximo domingo a las 3:00 p.m.
“En las series cortas todo puede pasar. Trabajamos arduamente en cada uno de los entrenamientos para seguir mejorando las actuaciones que hemos tenido hasta ahora”, asegura el técnico del Tren del Norte.
Para Olivas, se van a enfrentar los mejores equipos de Nicaragua, aunque la diferencia entre los finalistas es abismal. “Si por algo estamos, es porque hemos hecho un buen trabajo”, sostiene.
“En estos partidos las cosas pueden ser diferentes, por eso hablo del trabajo arduo a diario, siempre estar tratando de mejorar y corregir cada detalle para no tener obstáculos. La final es diferente a los duelos de la etapa regular”, recalca Olivas.
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