Los novelistas Javier Payeras y Méndez Vides revelan sobre los temas que abordan los narradores de Guatemala. LA PRENSA/M. VALENZUELA

Lo que escriben en “Guate”

La multiculturalidad está presente en la novela guatemalteca. Los narradores Méndez Vides,  Javier Payeras y Vanessa Núñez Handal, refieren de algunos autores y qué abordan.

La multiculturalidad está presente en la novela guatemalteca. Los narradores Méndez Vides,  Javier Payeras y Vanessa Núñez Handal, refieren de algunos autores y qué abordan.

Para el novelista Javier Payeras, autor de Los días amarillos y que forma parte de la llamada Generación de Posguerra, la construcción de los discursos de la novela en Guatemala está amparada en tres episodios.

Un país devastado

“El primero es la diáspora, lo que se escribe fuera, la gente que ve a Guatemala después del exilio, podríamos decir con una nostalgia casi rayando en lo cursi de lo que es el país, creer en la Guatemala que dejaron”, dice.

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Guatemala, 1984. En 2001 ganó el concurso nacional de ensayos convocado por el diario Prensa Libre de Guatemala y en 2008 el premio Juegos Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango con el cuento Cámara oscura.

Es licenciado en Literatura Comparada por la Universidad de Pennsylvania y actualmente cursa un doctorado en literatura latinoamericana en Cornell University. Ha participado en la antología Asamblea portátil. Muestrario de narradores iberoamericanos (Ed. Casatomada, 2009) con el cuento Linchamiento.

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Vanessa Núñez Handal destaca que los escritores más jóvenes “no quieren hablar de la guerra en sus novelas, no les interesa hablar de conflictos, masacres, crímenes. Están posiblemente hartos, crecieron escuchando sobre estas historias y llegaron al hartazgo. Tal vez por ello ahora están hablando más de lo cotidiano y experimentando en la narrativa con temas que hablan más de sí mismos”.

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Payera también retoma otros aspectos. “El segundo es el retorno, donde el escritor rompe esa idea de ensoñación del que ve una Guatemala en el exilio y se da cuenta que es la máscara de un país devastado por la corrupción y la miseria. Y el tercero es la multiculturalidad, donde el que escucha empieza a hablar, como muchos intelectuales indígenas que pasaron de ser el personaje literario, a ser los narradores en primera persona y protagonistas de su propia historia”, argumenta Payeras.

La guerra y sus consecuencias

No obstante, para Méndez Vides, autor de la  novela Las catacumbas , publicada en los años ochenta por la editorial Nueva Nicaragua, y columnista del diario El Periódico de Guatemala, “Se escribe desde diferentes perspectivas, pero el tema de la guerra es como cualquier otro tema, por los 36 años de conflicto, sigue siendo relevante y de una u otra manera, porque no podemos evitarla de nuestra realidad, vivimos la guerra de alguna manera y sus consecuencias”.

Payeras toma como ejemplo para hablar de una narrativa contemporánea, una novela de Méndez Vides, El leproso , “en ella se rompe toda idea romántica de la Guatemala que dejaron los que se fueron y es más bien un espejo de lo que nos pasa hoy”.

El desarraigo

Por su parte Méndez Vides agrega: “ El leproso es una novela sobre el acto de regresar a la Guatemala contemporánea y descubrir el desarraigo, cuando se haya ido por la guerra armada o económica, descubrís que la Guatemala que dejaste ya no existe”.

De esa tendencia de escribir del desarraigo, Payeras revela que en esa línea están: Arturo Arias con Sopa de caracol , las novelas de Rodrigo Rey Rosa, Ex umbra de Gerardo Guinea Diez, y Completamente inmaculada de Alejandro Francisco Méndez.

Premio al cuento

Para Rodrigo Fuentes, ganador de concurso de cuentos convocado por la revista Cultural Centroamérica Carátura , los nuevos autores guatemaltecos son muy experimentales en las formas y en los contenidos de sus novelas y cuentos, sin embargo, “las cosas que he leído siempre hablan de conflictos, pero el acercamiento es diferente a lo anterior sino que es con una distancia de lo político, con un punto de vista más íntimo pero desde lo cotidiano”.

De su escritura premiada dice que el cuento con el que ganó aborda “la relación entre su hijo y su padrastro y una tensión que se va armando a partir de una organización mafiosa que empieza a presionar al padrastro y cómo eso transforma la vida de ellos y que es el narrador”.

Fuentes, quien aún no tiene libro publicado, prepara unas colecciones de cuentos que espera terminar en una residencia de escritores extranjeros y traductores de Saint Nazaire, en Francia, como parte de una beca que ha sido apoyada por la Embajada de Francia y que fue premiado anoche en la Alianza Francesa en Managua.

Al recibir el reconocimiento Fuentes dijo estar emocionado. “Es una gran alegría y se aprecia el reconocimiento que le dan a uno, y la importancia que le han dado al cuento y la posibilidad de dedicarme dos meses a la escritura y además publicar un libro, eso me hace muy feliz”.

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