El fuerte carácter de Florencio Leiva lo ha definido en el futbol nacional. Siempre fue así como secretario general de la Federación Nicaragüense de Futbol (Fenifut) y recientemente en su etapa como entrenador del Walter Ferreti.
Leiva no sabe recular. Siempre va de frente, al choque. Así es él. Cuando está habitado, como estos momentos, no lo sabe ocultar. Y lo acepta. Al entrenador capitalino le pesa haber sido eliminado por el Diriangén en la semifinal del Torneo de Clausura de Primera División.
El semblante de Leiva cambia cuando se le pregunta sobre su futuro y si cumplirá o no con aquella frase que tantas veces repitió: “Si no soy campeón renuncio”. Y cumplió ayer.
“Voy a poner mi palabra, que es lo más importante, y que fue lo que anuncié y es el compromiso que adquirí conmigo y a quienes se lo dije (directiva)”, asegura el extrenandor del Ferreti.
El contrato de Leiva vencía en junio, pero no esperó porque ya lo había prometido. Sin embargo su decisión fue acelerada ayer por insistencia de los medios sobre su decisión, la cual llegó a oídos de la directiva que la aceptó.
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