Saúl Martínez
Cesar Martín Guardado, otro vecino, afirmó que le dolería en el alma que derrumbaran el hospital histórico, el que señaló ha soportado temblores, guerras, muchos huracanes y que aún sigue firme, en pie, aunque ahora evacuado por temor a que se desplome.
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Ayer se retiraban las últimas camas, colchones y mobiliario de oficina del lugar donde funcionó el Hospital Materno Infantil Mauricio Abdalah, de Chinandega. Las autoridades de salud aún no informan cuál será el destino de la antigua y legendaria infraestructura de taquezal y piedra cantera del centro médico, fundado en 1877.
El lugar fue evacuado porque su infraestructura sufrió daños tras el primer terremoto del 10 de abril. Los últimos objetos del hospital serían llevados hacia el centro de salud municipal María del Carmen Salmerón.
Ayer se le consultó al personal que retiraba los últimos artículos del sitio, pero nadie quiso brindar información.
“Estate listo, que cuando esto lo pretendan demoler se vendrá al piso años de historia de este hospital”, dijo un trabajador de la salud.
En conferencia de prensa, el pasado 14 de abril, la delegada del Ministerio de Salud (Minsa), doctora Cruz Cano Díaz, dijo que las autoridades superiores valorarían el destino del hospital, pero hasta ayer no había ninguna decisión al respecto.
Se rumora que el local será demolido, que ahí será construido un hotel y que en el sector donde estuvo maternidad —por su construcción más reciente— se instalaría la clínica previsional San Vicente de Paúl, adscrita al Minsa. Pero nada de esto ha sido confirmado.
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