Las conversaciones entre padres e hijos deben ser adecuadas en la etapa de desarrollo, temperamento e influencias externas del pequeño, sea adoptado o no. En lo que se refiere a la adopción, es necesario considerar que los niños adoptados experimentan el dolor de la separación de sus padres cuando este proceso se hace entre los tres o cinco años de vida.
Por tal razón, los pequeños deben ajustarse a las nuevas imágenes, nuevos sonidos, nuevos olores y nuevas experiencias.
Durante las etapas preverbal y verbal temprana, los padres tienen una perfecta oportunidad de comenzar a compartir con el niño el tema de la adopción de una forma tranquila y cómoda, para edificar así los cimientos de futuros diálogos, de confianza y verdad.
MENCIONE LA PALABRA
Utilice con frecuencia la palabra adopción. Eso les dará la oportunidad de acostumbrarse a decir la palabra sin sentirse incómodos ni molestos. El niño, por supuesto, no comprenderá estas conversaciones, pero comenzará a familiarizarse con el término adopción y con los tonos que emplea para referirse al tema.
Sean sinceros consigo mismos de modo que puedan ser sinceros con sus hijos. Son una familia adoptiva y no pueden cambiar ese hecho.
Tus hijos tienen el derecho de saber, cuando sea posible, acerca de sus antecedentes y de su adopción. Si intentan ocultarles los hechos, ellos se sentirán engañados y traicionados cuando a la larga descubran los secretos (y lo harán). A medida que sus pequeños muestran más curiosidad con respecto a la vida y el nacimiento, estarán más interesados en qué papel juegan ellos en el esquema de la existencia.
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