El conflicto limítrofe desarrollado entre Nicaragua y Costa Rica, en lugar de afectar la gestión de la presidenta saliente de ese vecino país, Laura Chinchilla, como ella misma afirmó el viernes, le dio a ella oxígeno en momentos de crisis, al igual que se lo da al presidente inconstitucional de Nicaragua Daniel Ortega Saavedra, según coinciden el diputado de la Bancada del Partido Liberal Independiente, Eliseo Núñez Morales, y el exdiputado liberal José Pallais.
Según Núñez, el único tema en que Chinchilla tenía el apoyo de su país era en el conflicto con Nicaragua, a la vez que el uso de este beneficia a Ortega para ocultar verdaderos conflictos a nivel interno.
“Me da la impresión que ese conflicto era arreglado. El esposo de la señora Chinchilla fue guerrillero junto con Ortega, tienen vínculos más allá de los de colegas, (y) creo que (ambos) lo usaron para ocultar conflictos reales”, asegura Núñez.
Pallais agrega que en Costa Rica ha habido un deterioro en las condiciones sociales a las que están acostumbrados los ticos y por tanto no se puede achacar el fracaso de la gestión de Chinchilla al conflicto con Nicaragua, porque el tema, lejos de aportar elementos de negatividad, generó sentimientos de nacionalismo y eso benefició a los dos.
Pallais y Núñez coinciden en que el presidente electo de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, podría tender un puente de comunicación y diálogo que beneficiaría a ambos países y a Centroamérica en general.
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