CARACAS/AFP/EFE
El ministro de Interior de Venezuela, Miguel Rodríguez, insistió ayer en acusar a Estados Unidos de ser el organizador de un supuesto plan insurreccional contra su país, conspiración en la que involucró a políticos opositores, empresarios, banqueros, dirigentes estudiantiles y legisladores norteamericanos.
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En una exposición de 45 minutos, convocada para “difundir un informe completo de todas las personas que están detrás del golpe de Estado”, Rodríguez compiló informes parciales suministrados en semanas previas.
El plan responde “a los dos objetivos principales que tiene el gran imperio, Estados Unidos, contra Venezuela: impedir la propagación continental del pensamiento bolivariano y apropiarse de la mayor reserva petrolera mundial”, acusó Rodríguez.
El ministro manifestó que en las protestas estuvieron involucrados “58 extranjeros”, pero solo identificó un puñado de ellos y precisó la nacionalidad de tres: un estadounidense y dos colombianos.
Los dirigentes del ala radical opositora Leopoldo López (en prisión), el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, y los dirigentes estudiantiles Gaby Arellano y Juan Requesens, fueron vinculados con el denunciado plan insurreccional.
Rodríguez también acusó a empresarios y banqueros que viven en Miami, y a la congresista cubano americana Ileana Ros, a quien imputó por las relaciones de su esposo Dexter Lehtinen con un bufete de abogados involucrado, según el ministro, en conspiraciones contra Venezuela.
“Estas controversias paranoicas y acusaciones lanzadas por el régimen venezolano contra Estados Unidos y ahora contra mi esposo no son verdad”, reaccionó en un comunicado Ros.
La presentación de Rodríguez estuvo precedida por una serie de allanamientos, uno de ellos contra el dirigente juvenil Rosmit Mantilla, del partido opositor Voluntad Popular, definido por el Gobierno como una agrupación sediciosa.
La medianoche del jueves, agentes de inteligencia, con armas largas y que se desplazaban en tres vehículos, se estacionaron y permanecieron durante horas en la misma calle de las oficinas en Caracas, del líder opositor Henrique Capriles, reveló un colaborador de este.
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