Rencilla familiar pudo desencadenar tragedia

El asesinato de un niño de 3 años y de una joven de 25, cometido por cuatro encapuchados la noche del 29 de abril en la comunidad de Apaquila, Datanlí, municipio de Jinotega, pudiera haber ocurrido por rencillas entre familiares, conoció extraoficialmente LA PRENSA.

Félix Rivera

El asesinato de un niño de 3 años y de una joven de 25, cometido por cuatro encapuchados la noche del 29 de abril en la comunidad de Apaquila, Datanlí, municipio de Jinotega, pudiera haber ocurrido por rencillas entre familiares, conoció extraoficialmente LA PRENSA.

[doap_box title=»Buscan a dos» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
La vocera policial de Jinotega, comisionada Rosa María Herrera Chavarría, informó que “la Policía de Managua y Jinotega trabajan coordinadamente en la difusión de fotografías de dos presuntos autores, prófugos de la justicia, solicitando a la ciudadanía su colaboración para que los autores intelectuales y materiales de este caso sean capturados y castigados”.

[/doap_box]

La vocera policial de Jinotega, comisionada Rosa María Herrera Chavarría, consultada al respecto manifestó: “Estamos investigando a fondo el caso, aún en el lugar de los hechos permanece un equipo de investigadores, peritos y detectives de la Policía y el jefe de la delegación policial, comisionado Mayor Marvin Castro estará brindando una conferencia de prensa el próximo lunes 5 de mayo para profundizar sobre este caso”.

Herrera Chavarría admitió que el 2 de mayo fue capturado en Managua un hombre originario de la capital, cuyo nombre no reveló, quien se supone está involucrado en este caso, afirmando que faltan dos personas más por detener, “aparte de los cinco detenidos que ya hay”.

SIN DETALLES SOBRE ARMAS

En el caso de las armas con que ultimaron al niño Zamir Suárez Altamirano, de 3 años y a su hermana Francisca, de 25 años, la portavoz policial señaló:

“Todo eso es parte de la investigación que realizan en el lugar de los hechos los detectives y oficiales de la Policía, y además que se tendrá que actuar en este caso, con la prueba científica del laboratorio”.

Pascuala Suárez Altamirano, de 45 años, madre del niño y la muchacha fallecidos, aún se encuentra hospitalizada, en delicado estado de salud.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí