Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
El canciller saliente de Costa Rica, Enrique Castillo, dijo que deja a su sucesor “bajo control” el conflicto fronterizo con Nicaragua y adelantó que su país ganará las demandas ante la Corte Interamericana de Justicia. Tanto la planteada por ellos en la disputa de un humedal como la de la construcción de la carretera fronteriza paralela al río San Juan, entablada por Managua.
Castillo, quien dio su última conferencia de prensa como canciller, declaró que “el conflicto con Nicaragua queda bajo control, a raíz de la reacción muy fuerte que tuvimos en la Corte contra las últimas atrocidades que se habían cometido en esa zona”.
“Ya ellos (Nicaragua) por fin obedecieron las órdenes cautelares de la Corte y se retiraron. El asunto está en calma, a la espera de que la Corte dicte su fallo el año entrante, ya dijo que lo va hacer como en marzo del año entrante”, añadió.
La política exterior costarricense durante el gobierno de Laura Chinchilla que culmina el 8 de mayo, prácticamente fue absorbida por el conflicto con Nicaragua.
Aunque al inicio le dio réditos a Chinchilla en las encuestas, luego detonó en descontentos por la construcción de una carretera paralela al río San Juan cargada de irregularidades, donde su gobierno literalmente tiró al fango 40 millones de dólares en inversión, según sus detractores.
En noviembre de 2010 Costa Rica demandó a Nicaragua al quejarse por supuesto daño ambiental e invasión por la limpieza nicaragüense de un caño que une al San Juan con la laguna de Harbour Head.
Los dos países se disputan Harbor Head en la Corte, un humedal de 2.5 kilómetros de extensión, cuya soberanía puede influir en la delimitación marítima entre los dos países en el océano atlántico, al mover las coordenadas en la frontera.
En 2011 Nicaragua demandó a Costa Rica por supuesto daño ambiental causado al río San Juan, por la carretera de 160 kilómetros construida por el gobierno de Chinchilla en pleno conflicto alegando defensa de soberanía pero que en la práctica careció de planos o diseños, así como de estudios ambientales.
La carretera se ha ido desmoronando con los inviernos y la Fiscalía mantiene abierta causas penales contra exfuncionarios públicos del Ministerio de Transporte y empresarios constructores por aparente corrupción en el uso de los fondos.
El escándalo valió la destitución del entonces Ministro de Transporte, Francisco Jiménez, aunque es testigo y no imputado del caso; pero el escándalo de “La Trocha», es quizá el símbolo de las acusaciones de corrupción que salpicó el gobierno de Chinchilla.
“El pronóstico que tenemos, a juzgar por la actitud de la Corte en el pronunciamiento de medidas cautelares en los dos litigios, en el de isla Portillos (Harbour Head) y en el de La Trocha, el pronóstico es muy favorable, nosotros vamos a ganar esos caso”, adelantó Castillo.
En marzo de 2011, sobre la disputa de Harbour Head, la Corte dictó medidas cautelares a los dos países como el de despejar la zona de litigio, medida que Nicaragua incumplió reiteradamente, según Costa Rica, por el continuo envío de jóvenes sandinistas al humedal en disputa.
El año pasado y a solicitud nuevamente de Costa Rica, la Corte dictó nuevamente medidas cautelares y ordenó a Nicaragua reparar otro caño en Harbour Head, uno artificial abierto por el dragado que dirige Edén Pastora. Nicaragua rellenó el caño y además retiró personal civil y militar del sitio en disputa.
Luego la Corte negó paralizar la construcción de la carretera fronteriza en el litigio presentado en 2011 por Nicaragua; medida solicitada por el gobierno sandinista alegando contaminación al San Juan.
Chinchilla hereda un tercer conflicto a su sucesor, al demandar nuevamente a Nicaragua ante la Corte, pero esta vez por delimitación marítima en los océanos Atlántico y Pacífico, asegurando que Managua aprovecha la falta de límites en el mar para ofertar bloques de exploración petrolera que le pertenecen.