El alcalde despojado de Ciudad Darío, Edgar Matamoros, manifestó que para una verdadera unidad entre las fuerzas democráticas de Nicaragua, primero los dirigentes opositores deben de “quitarse la soberbia” y bajar a las bases para conocer las problemáticas de los pobladores.
Matamoros añadió que en el país no hay oposición, sino “politiqueros”, y que por tal motivo el Gobierno mejor decide dialogar con los obispos de la Iglesia, porque no encuentra una verdadera oposición.
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