Seis semanas después de sobrevivir a un atentado talibán contra un hotel de Kabul que dejó a su padre, madre y hermana y hermano muertos, el pequeño Abuzar Ahmad llegó a Canadá el miércoles para empezar una nueva vida.
Hijo del periodista de AFP Sardar Ahmad, el pequeño, que pronto cumplirá tres años, llegó a Toronto vistiendo vaqueros y una gorra azul para cubrir las cicatrices de una herida de bala en la cabeza, tras un viaje de dos días en compañía de sus nuevos tutores, su primo Turaj Rais Mohamad y su esposa. «Bienvenido a Toronto Abuzar», rezaba un cartel colgado en el aeropuerto por otros miembros de su numerosa familia, que aguardaban su llegada.
Tras haber dormido la mayor parte de las más de 10 horas del tramo desde Estambul, el niño se mostró tranquilo mientras los funcionarios canadienses examinaban su permiso de residencia temporal. «Estamos muy contentos de llegar hoy a Canadá», dijo un sonriente Rais, quien agradeció a las autoridades canadienses su trabajo. «Esto dará a Abuzar la mejor oportunidad de reconstruir su vida después de la tragedia, en un ambiente tranquilo y rodeado del amor y afecto de sus familiares ya establecidos en Toronto», agregó.
Abuzar sobrevivió milagrosamente al ataque del 20 de marzo de los talibanes contra el restaurante de Serena, el más prestigioso hotel de la capital afgana.
Las víctimas del ataque incluyeron a su padre, el veterano periodista de AFP Sardar Ahmad, su madre, sus hermanos de cinco y seis años, otro ciudadano afgano, dos canadienses, un estadounidense y un paraguayo.

Los cuatro atacantes fueron matados por fuerzas de seguridad mientras Abuzar era trasladado rápidamente al hospital con heridas de bala en la cabeza, en el pecho y en la pierna. Los cirujanos extrajeron un fragmento de bala de un centímetro de largo de su cráneo y pese a que se esperaba que tuviera una prolongada convalecencia, se recuperó rápidamente y fue dado de alta del hospital a las cuatro semanas.
Abuzar no puede caminar sin algo de ayuda, pues las heridas de su pierna aún deben cicatrizar, pero cuando fue dado de alta del hospital, sus médicos dijeron que por lo demás estaba «en muy buena condición física». El pequeño necesitará rehabilitación física y ayuda especializada para superar el impacto que supuso el atentado y la pérdida de su familia.
Tras los funerales de sus padres y sus hermanos, los familiares de Abuzar decidieron que debía criarse con sus tías, tíos y primos que viven en Canadá, donde tendrá mejor acceso a los cuidados de salud, educación y un ambiente estable, lejos de Afganistán, país que sigue desgarrado por la guerra. Su numerosa familia en el área de Toronto supera los 200 integrantes, incluyendo una decena de primos en torno a su edad.
El Gobierno canadiense hizo posible el deseo familiar el fin de semana pasado, cuando proporcionó a Abuzar y a sus tutores permisos de residencia temporales, un posible primer paso hacia la ciudadanía canadiense.
Canadá culminó formalmente sus operaciones militares en Afganistán el 18 de marzo -dos días antes del ataque contra el Serena- tras 12 años de combate y entrenamiento de las fuerzas afganas. Se trató de la misión de combate canadiense más prolongada desde la Segunda Guerra Mundial y contó con el despliegue de 40.000 efectivos, con cientos de muertos y heridos entre ellos.
El ataque contra Serena, que era considerado uno de los vecindarios más seguros de Kabul, fue parte de los intentos de los talibanes por perturbar las elecciones presidenciales del 5 de abril. No hubo violencia el día de la elección, que fue considerada un éxito por Occidente.
Una segunda vuelta tendrá lugar el 7 de junio entre el exministro de Exteriores Abdulá Abdulá y el execonomista del Banco Mundial Ashraf Ghani, después de que ninguno de los dos consiguiera superar el 50% de los votos en la primera ronda.
AFP realiza una campaña de recolección de fondos para ayudar a la familia de Abuzar a pagar por sus cuidados especiales. Información sobre dicha campaña está disponible en http://blogs.afp.com/correspondent/?post/Helping-Abuzar