Las fuerzas armadas de Ucrania estaban este miércoles en «estado de alerta total» ante una posible invasión de las tropas rusas acantonadas masivamente en la frontera y el avance de los insurgentes prorrusos en el caótico este del país.
El ayuntamiento de la ciudad de Gorlivka fue ocupado este miércoles por la mañana por unos militantes prorrusos, informó el servicio de prensa, precisando, sin embargo, que los rebeldes no habían interrumpido el trabajo de la administración.
«Nuestras fuerzas armadas están en un estado de alerta total. La amenaza de Rusia de comenzar una guerra contra el territorio de Ucrania es real», dijo el presidente ucraniano interino, Olexandre Turchinov, durante una reunión ministerial este miércoles en Kiev. Turchinov ya anunció hace unas semanas que las fuerzas de defensa estaban en estado de alerta, pero no hubo signos visibles de que se hubiese aumentado el dispositivo.
Rusia desplegó en marzo unos 40.000 hombres en la frontera que comparte con Ucrania. Ucrania debe impedir que «el terrorismo» se extienda más allá de las regiones del este, afectadas desde hace varias semanas por una insurrección armada prorrusa, declaró Turchinov durante una reunión con los gobernadores de las regiones. «Nuestro primer objetivo es impedir que el terrorismo se extienda de las regiones de Donetsk y de Lugansk a otras regiones», añadió. «Hemos decidido crear milicias territoriales compuestas de voluntarios en cada región», aseguró.
– Putin advierte sobre sanciones –

El presidente ruso, Vladimir Putin, salió de su silencio el martes para advertir de que las nuevas sanciones estadounidenses y europeas podrían afectar a las empresas energéticas occidentales.
«Si esto sigue, tendremos que pensar, por supuesto, como (las sociedades extranjeras) trabajan en la Federación rusa, en especial en sectores claves de la economía rusa como la energía», agregó Putin, y aseguró que no hay «ni formadores rusos, ni unidades especiales, ni tropas» rusas en Ucrania.
Putin también dijo que esperaba la próxima liberación de los observadores de la OSCE (la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa), retenidos por militantes prorrusos en Ucrania. «Espero que ese conflicto se resuelva y que sean capaces de abandonar libremente el territorio», añadió.
El líder separatista local que los retiene, Viacheslav Ponomarev, habló el martes de «progresos significativos» en las actuales negociaciones con la OSCE. «Las negociaciones continúan», declaró su portavoz este miércoles por la mañana en Slaviansk. «Hay un mejor ambiente en las conversaciones. Hemos encontrado posiciones comunes. Esperamos una salida positiva», añadió.
Los rebeldes de Slaviansk también retienen, desde el domingo, a tres oficiales ucranianos, a los que acusan de espionaje. La embajada de EEUU en Kiev calificó de «terrorismo» el secuestro de los observadores de la OSCE, «algunos de ellos golpeados salvajemente».
Los rebeldes prorrusos han continuado durante estos últimos días extendiendo su control sobre una serie de ciudades del este ucraniano. Actualmente, controlan lugares estratégicos (alcaldía, cuartel de policía y servicios de seguridad) en más de una docena de ciudades.
El martes, unos 3.000 manifestantes prorrusos ocuparon un edificio de la administración regional en Lugansk. Unos 20 jóvenes con barras de hierro rompieron una ventana para ingresar en el edificio, que no estaba vigilado por la policía, mientras la multitud esperaba afuera para entrar.