Noel Amílcar Gallegos
Todo el peso de la ley cayó la tarde de ayer sobre el expolicía Manuel Javier Sánchez Valverde, de 47 años, acusado de haber matado a su esposa Heydi Lucía Reyes Espinoza, de 34 años, en un centro recreativo de Masatepe.
La titular del Juzgado de Distrito Penal de Audiencia Especializado en Violencia, de Masatepe, doctora Liliana Rodríguez, sentenció a 36 años de prisión a Sánchez, aunque solo cumplirá treinta años porque así lo dispone la Constitución Política de Nicaragua.
Con la mirada hacia el tribunal y escuchando atentamente la lectura, Sánchez Valverde se mantuvo parco y sin emitir una sola palabra.
Fue llevado por miembros de la Policía hacia el Sistema Penitenciario de Granada.
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El femicidio se registró el pasado 6 de abril en el campestre Paraisito Escondido, que por unos minutos se convirtió en “un infierno”, cuando el expolicía protagonizó una acalorada discusión con su cónyuge, luego de haber revisado su celular.
El novio de la hija de la pareja había manifestado ante las autoridades, que tras la discusión el hombre empujó a Heydi, y le habría dicho: “De hoy no pasás”, mientras sacaba una pistola calibre 9 milímetros. Le hizo cuatro disparos, de los cuales, tres le impactaron en el pecho y otro en el brazo izquierdo.
Según el relato del testigo, luego Sánchez Valverde realizó otro disparo al aire, mientras los clientes se tiraban al piso para proteger sus vidas.
En un momento de reacción, el femicida gritó que mató a su mujer, se colocó el arma en la sien y trató de detonarla, pero el arma no funcionó, momento que fue aprovechado por unos clientes que se abalanzaron sobre Sánchez Valverde para reducirlo y quitarle el arma.
Posteriormente fue llevado en una patrulla de la Policía de Masatepe, para luego ser trasladado a las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) de Managua. Aunque Reyes Espinoza fue trasladada casi de inmediato en una caponera, no resistió llegar al hospital de Masaya.
SATISFECHOS Y ESPERAN RESPUESTA DEL ESTADO
Elia Palacios, de la Asociación de Mujeres contra la Violencia Axayacatl, dijo que están satisfechos con la sentencia.
“Esperamos que se trabaje en asunto de la prevención porque es doloroso estar cuantificando a diario cuántas mujeres son asesinadas producto de esa violencia extrema y por la falta de tutela del Estado, porque ya se van a cumplir dos años de la entrada en vigencia de la Ley 779 y el Estado todavía no ha asignado un presupuesto suficiente para la aplicación de las políticas públicas y solo ha quedado en papel mojado”, señaló Palacios.
Consideró que cuando un miembro de la Policía está siendo señalado de violencia, este debe ser sancionado en primera instancia, y no ser apañado.
“Porque en la mayoría de los casos, los mismos compañeros se han enterado de que el policía es agresor y no dicen nada, y así se sigue privatizando lo que es la violencia contra las mujeres, se sigue minimizando y viéndose como un problema entre pareja en el que nadie debe de intervenir y estos son los resultados, más aún porque ellos manejan armas y tienen ese agravante, a una persona agresora no se le debe dejar su arma de reglamento, (para) así evitar más muertes”, cuestionó Palacios.
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