Carla Torres Solórzano
[/doap_box][doap_box title=»Material de reciclaje» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Una de las principales acciones fue la colecta en las calles y riberas de los ríos de la zona de aproximadamente 50,000 botellas plásticas de refrescos, las que fueron utilizadas como material de mampostería en la construcción de las casetas de las unidades sanitarias, brocal de los pozos y base de los tanques de almacenamiento.
Además como parte del proyecto también fueron entregados 95 filtros de cerámica para el tratamiento del agua en las aulas de clases. La entrega fue acompañada de un proceso de capacitación sobre ese método de desinfección del agua, el cuido del agua tratada, la operación y el manejo del filtro.
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6,189 niños de Bluefields, Puerto Cabezas y Mozonte podrán tomar agua potable en los bebederos de sus escuelas gracias al proyecto Restitución del Derecho al Agua y al Saneamiento e Higiene con enfoque de Adaptación al Cambio Climático, que forma parte de una Alianza Global entre Fundación Unilever y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
El proyecto tuvo una duración de un año, tiempo en el cual se logró instalar sistemas de captación y almacenamiento de agua de lluvia, pozos, bebederos, lavamanos, sanitarios húmedos o de arrastre hidráulico, letrinas y urinarios colectivos.
“Por sus niveles de pobreza y ubicación geográfica, estas poblaciones son especialmente vulnerables al cambio climático, es así que Unicef, además de realizar mejoras en la infraestructura, también creó capacidades en su población que les permite mayor resiliencia”, dijo Philippe Barragne-Bigot, representante de Unicef en Nicaragua.
Además mencionó que en el acceso al agua en las escuelas del país hay avances, pero a pasos lentos y recomendó priorizar los municipios que más lo necesitan, muchos de ellos están en las Regiones Autónomas del Caribe.
“Las escuela es una parte fundamental para una educación de calidad. Una niña de 2 o 3 años que no tiene baño no va a querer ir a la escuela, va a preferir quedarse en casa. Una escuela que tiene merienda escolar y no tiene agua para lavarse las manos antes de comer no es una escuela saludable, entonces tenemos que acelerar los esfuerzos”, dijo Barragne-Bigot.
También destacó que un pequeño grupo de 34 adolescentes regresaron a sus clases atraídos por la oportunidad de educación técnica que ofreció el proyecto.
El representante de Unicef apuntó que este proyecto puede replicar a mayor escala con el apoyo de los alcaldes y las instituciones.
Aura Méndez, gerente de comunicaciones corporativas de Unilever, dijo que el proyecto ofreció capacitaciones en protección, conservación y captación del agua, reciclaje, cambio climático, albañilería con técnicas ambientales y mantenimiento de infraestructuras.
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