¿Cómo medir la contribución del bono demográfico y el bono de género?

Los efectos del bono demográfico sobre el crecimiento económico se traducen en que el incremento en la participación de la población en edad de trabajar en la población total, permaneciendo lo demás constante, incrementa la tasa de crecimiento del PIB per cápita.

Adolfo Acevedo Vogl (*)

Los efectos del bono demográfico sobre el crecimiento económico se traducen en que el incremento en la participación de la población en edad de trabajar en la población total, permaneciendo lo demás constante, incrementa la tasa de crecimiento del PIB per cápita.

A su vez el bono de género se refiere al beneficio económico potencial que se obtiene por el incremento de la participación laboral de la mujer.

La magnitud económica del bono de género se define como el incremento del producto per cápita que se logra en la medida en que se avanza hacia la equidad de género en la participación económica.

A falta de datos, se recurre a la utilización de un método muy simplificado para la estimación de estos dos dividendos en dos períodos de treinta años, que representan el pasado reciente y el futuro próximo: 1990-2010 y 2010-2040.

El crecimiento del PIB per cápita es el resultado del crecimiento de la participación de la población activa en la población total, del crecimiento de la participación laboral de dicha población, y del crecimiento de la productividad.

El aporte del bono demográfico está representado por el crecimiento promedio anual de la proporción de la población en edad de trabajar. En tanto, la tasa de crecimiento de la tasa de participación laboral es el indicador del aporte del dividendo de género.

Esta aproximación puede hacerse porque la mayor parte del crecimiento de la tasa de participación laboral en el pasado reciente, y en las previsiones para el futuro próximo, se explican por los cambios en la tasa de actividad femenina.

El bono demográfico se mide como la diferencia entre la tasa de crecimiento de la población en edad de trabajar y la población total. El dividendo de género se mide por la tasa de crecimiento de la tasa de participación laboral en las edades de trabajar.

En el período 1990-2013, la tasa de crecimiento de la población en edad de trabajar fue del 2.6 por ciento promedio anual, mientras la tasa de crecimiento de la población total fue del 1.68 por ciento. El aporte del bono demográfico se mide por la diferencia entre ambos, es decir, 2.60 por ciento menos 1.68 por ciento igual 0.92 por ciento.

Por su parte, el bono de género se mide por la tasa de crecimiento de la tasa de participación laboral, que fue del 0.69 por ciento.

Dado que la tasa de crecimiento de la productividad del trabajo en este período fue, en el mejor de los casos nula, los aportes fundamentales al crecimiento del PIB per cápita, que fue de 1.61 por ciento promedio anual, fueron los del bono demográfico, que aportó 0.92 puntos porcentuales, y el bono de género que aportó 0.69 puntos.

En los próximos 25 años, en la medida en que se desacelere la tasa de crecimiento de la población en edad de trabajar, el aporte del bono demográfico se reducirá a solo 0.18 puntos. Por su parte, la tasa de la participación laboral de las mujeres seguirá creciendo, aunque a un ritmo menor, y su aporte al crecimiento del PIB per cápita será de 0.34 puntos.

En este caso, el aporte combinado del bono de género y el bono demográfico se reducirá a 0.52 puntos (0.18+0.34), desde 1.61 puntos en 1990-2013. En estas condiciones, el factor fundamental que determinará la tasa de crecimiento del PIB per cápita será la tasa de crecimiento de la productividad del trabajo, que deberá acelerarse marcadamente para compensar la disminución relativa del aporte de los bonos.

Esto indica que, en lo sucesivo el pleno aprovechamiento del bono demográfico y el bono femenino requerirá que se produzca un proceso de transformación estructural que haga posible que la población en edad de trabajar de ambos sexos encuentre predominantemente, empleos de productividad elevada y creciente.

(*)Economista

[email protected]

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí