La incertidumbre respecto al inicio de los juegos de las semifinales del futbol nacional acabó.
Luego de la reunión del ejecutivo de la Federación Nicaragüense de Futbol (Fenifut), con los directivos de cada equipo, se decidió que hoy juega el Managua FC contra el Real Estelí a partir de las 8:00 p.m. en el Estadio Nacional de Futbol a puertas cerradas, mientras que el Walter Ferreti se medirá mañana al Diriangén a las 3:00 p.m. en el Estadio Solidaridad de Somoto.
Los partidos de vuelta de las semifinales del Torneo Clausura del Futbol Nacional se realizarán el próximo fin de semana. El Estelí recibirá el sábado en su estadio a las 8: 00 p.m. al Managua FC, mientras que el Ferreti visitará a los Caciques del Diriangén el domingo a partir de las 3:00 p.m.
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“El Managua no vio ningún inconveniente de jugar a puertas cerradas mañana (hoy) a las 8:00 de la noche, y los estelianos tampoco se opusieron de jugar en el estadio. Entretanto el Walter Ferreti no aceptó por completo la decisión y llevó una carta de las autoridades sobre el préstamo del campo. Ellos no quisieron lo de jugar sin aficionados”, indicó José María Bermúdez, secretario de la Fenifut.
ESTELÍ FAVORITO
El Real Estelí lo quiere todo. Es un equipo acostumbrado a la glotonería de éxitos, con un plantel que crece partido a partido. La pesadilla en la que Otoniel Olivas estaba desorientado en busca del antídoto, terminó. Tienen una racha de 14 juegos sin perder, y más que eso, su plantel está rejuvenecido por el tiempo de espera para la reanudación.
El Managua recurre al empate sin goles y la derrota 1-0 de la temporada regular, tienen las esperanzas fundamentadas en la fe. Una sorpresa no dependerá de ellos. Ya sus ambiciones les fueron arrebatadas desde el inicio de la campaña, cuando sus directivos decidieron no reforzarse por asuntos económicos. Este es un equipo que colecciona mártires por dejarlo todo en el campo, pero no vencedores.
DUELO PAREJO
El Walter Ferreti ha sido golpeado por la realidad. Se acostumbró a convertirse en una esponja absorbiendo los fracasos. Eran hasta algunas fechas los hijos predilectos a destronar al Estelí de la Concacaf, Liga de Campeones y fallaron, ahora solo le queda ganar el campeonato y conformarse con las migajas.
Mientras que el Diriangén tiene vidas extras, y la inyección de fortaleza del entrenador Flavio Da Silva los ha llevado hasta donde están en este momento.
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