Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
El presidente electo de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, empieza a reconocer la posibilidad de que Daniel Ortega no asista a su investidura y deja abierta la esperanza de que al menos una comitiva de Nicaragua acuda al traspaso de poderes el próximo 8 de mayo.
Solís ha reaccionado las declaraciones del asesor económico de Ortega, Bayardo Arce, quien el fin de semana dejó entrever en Managua que líder sandinista no asistirá al cambio de gobierno en Costa Rica, porque el mandatario electo evitó a Nicaragua en su recorrido por Centroamérica y República Dominicana para invitar a los presidentes a su investidura.
“Cada gobierno tiene sus razones para concurrir o no a una toma de posesión y todos los gobiernos han sido invitados. Sobre (la noticia) eso es enteramente una decisión de Nicaragua”, reaccionó Solís al término de un encuentro con un diputado electo del partido de los discapacitados.
Solís, electo por el Partido Acción Ciudadana en segunda ronda el 6 de abril con 1.3 millones de votos; evitó a Nicaragua en su recorrido alegando que no puede reunirse con Ortega mientras éste tenga ambiciones sobre territorio de su país.
“Invitaremos al presidente Ortega al traspaso de poderes por la vía diplomática usual», sentenció Solís antes de ser electo. “Mientras Nicaragua tenga pretensiones territoriales sobre Costa Rica y el presidente Ortega ponga en duda la soberanía costarricense sobre la provincia de Guanacaste”, reiteró.
Costa Rica y Nicaragua tiene conflictos fronterizos por lucha de territorios en la Corte Internacional de Justicia, y las relaciones están a nivel mínimo.
Arce ha lamentado que Solís siga el camino de quien será su predecesora, la mandataria Laura Chinchilla, quien se ha negado reunirse con Ortega desde que explotó uno de los conflictos, en noviembre de 2010.
Ante los conflictos que ha provocado altos niveles de tensión en algunos momentos, la Fundación Déjame Vivir en Paz,que dirige el costarricense Alberto Cabezas, promueve una carta en la que pide a las iglesias evangélicas de los dos países orar para que los mandatarios lleguen a un entendimiento.
La misiva ha sido dirigida a pastores de Nicaragua y ha sido firmada como respaldo por algunos diputados electos de Costa Rica.