La primera ministra de Eslovenia, Alenka Bratusek, perdió este sábado el liderazgo de su partido después de 13 meses en el cargo, sumiendo nuevamente al pequeño país, miembro de la Unión Europea y de la eurozona, en una situación de incertidumbre política.
Bratusek, centroizquierdista de extracción independiente, perdió el apoyo de los miembros del partido Eslovenia Positiva (PS), tras haber mantenido un pulso con el fundador de la formación y alcalde de Liubliana, Zoran Jankovic.
La primera ministra, de 44 años de edad, dijo antes de la votación que renunciaría si esto ocurría. Pero, este sábado de madrugada, aún no estaba claro cuál sería su siguiente paso.
«Sin el apoyo de mi propio partido, ya no podré ser jefa de gobierno, no puedo estar en igualdad de condiciones con las demás (miembros de la coalición)», dijo Bratusek, visiblemente emocionada, a los miembros del PS antes de la votación.
Sus socios en la coalición también habían advertido de que abandonarían el gobierno si Jankovic se hace cargo de la dirección del partido en la pequeña exrepública yugoslava.