Carla Torres y Génesis Hernández
Además, según sus estadísticas, el INSS calcula que el seguro de salud que brinda cubre a 1.5 millones de asegurados y sus beneficiarios (esposa e hijos), con una cobertura del 26 por ciento de la población del país.
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El tiempo de espera, la no disponibilidad de algunos medicamentos, el desaseo, la mala alimentación entre otras cosas, son las principales quejas de los asegurados que asisten a las Empresas Médicas Previsionales (EMP), según los resultados de un sondeo informal que realizó LA PRENSA a veinte personas de cinco hospitales.
En el Hospital Bautista algunos pacientes mostraron sentimientos encontrados al manifestar que la atención recibida era entre buena y regular, pero la espera era muy larga, por lo cual consideran necesario que dicho hospital contrate más personal y médicos.
“Estamos aquí desde las 11:00 a.m. esperando consulta para el bebé recién nacido. Venimos temprano, nos dieron el número 11 y fuimos atendidos hasta las 2:30 p.m.”, dijo una señora que no quiso ser identificada.
En el Hospital Salud Integral la mayoría de los cuatro entrevistados al azar se mostraron asombrados por la reciente acusación de negligencia médica en dicho centro, pero aseguraron haber sido bien atendidos.
Ahí una doctora de 24 años murió por supuesta negligencia.
“A mí me operaron y salí bien. Tengo catorce años de estar con ellos, más bien a mí se me olvidan las citas. Gracias a Dios me han atendido bien”, dijo María Esther Estrada, paciente de ese hospital.
De igual forma los asegurados del Hospital Central Managua y Hospital Militar Alejandro Dávila Bolaños manifestaron que han sido “bien atendidos”, pero se quejaron de largas filas y horas de espera en el área de farmacia y admisión.
La esposa de un paciente de la EMP del Hospital Monte España contó que su esposo está recién operado de una cirugía en el cuello y que “la atención ha sido buena, él estaba internado en el segundo piso, pero por los temblores nos reubicaron en el primer piso y ahí los cuartos están muy desaseados”.
La señora, que pidió omitir su nombre, manifestó que “a veces la comida que dan es muy repetitiva: solo gallo pinto con queso o gallo pinto con huevo, dicen que es saludable porque lo dan simple, pero igual a veces eso no es lo mejor para un paciente recién operado”.
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