LA PRENSA/AFP

Arte y diseño

El diseñador Jimmy Choo presentó en Japón una línea de zapatos realizada usando materiales y técnicas de los nativos en la zona siniestrada de Fukushima, para promocionar la artesanía local. Choo pensó en crear esta línea después de visitar las fábricas de la zona, que lucha por sobreponerse a la catástrofe nuclear provocada por el tsunami de 2011.

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Cuando realizó su primer par de zapatos, Jimmy Choo solo tenía 11 años. Nacido en 1961 en Penang, Malasia, en el seno de una familia de zapateros, el diseñador tenía todo a su favor para continuar con la tradición familiar, aunque nunca se imaginó a qué altura iba a desarrollar su profesión. Pero antes tuvo que trabajar a tiempo parcial en restaurantes y como limpiador en una fábrica de zapatos, para ayudar a financiar su educación universitaria en la Cordwainers’ Technical College de Londres, según una semblanza publicada en Tormo.

En los últimos años, junto con el desarrollo internacional, Jimmy Choo, quien compite con el conocido diseñador Manolo Blahnik, se ha expandido en el ámbito de los complementos de moda, entrando en artículos como los bolsos y las gafas de sol.

Jimmy Choo cuenta con un centenar de boutiques en ciudades como Londres, San Francisco, Dubai, Dublín y Tokio. En España hay tres tiendas.

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El diseñador Jimmy Choo presentó en Japón una línea de zapatos realizada usando materiales y técnicas de los nativos en la zona siniestrada de Fukushima, para promocionar la artesanía local. Choo pensó en crear esta línea después de visitar las fábricas de la zona, que lucha por sobreponerse a la catástrofe nuclear provocada por el tsunami de 2011.

Allí descubrió telas que se llevan realizando desde hace cientos de años, como el algodón Aizu, la seda extrafina de Kawamata y adornos lacados de Aizu y pensó que podrían utilizarse para completar seis pares de zapatos de tacón.

“Cuando vi las telas, sentí que eran muy, muy especiales, sobre todo cuando vi los talleres, esa tradición con 250 años”, dijo a la AFP el diseñador basado en Londres.

“Usan sus propios materiales para crear estas preciosas telas. Estas personas… saben cómo elaborar las telas pero no saben lo importante que es dejar al mundo entero que disfrute de su artesanía”, añadió.

FIN BENÉFICO

Choo, cuyos zapatos de alta costura lucen desde las miembros de la realeza británica hasta la cantante Madonna, pasando por la primera dama estadounidense Michelle Obama, dijo que los seis pares de zapatos creados serán donados a organizaciones que trabajan en la zona afectada, después de ser expuestos. Choo espera que ayudará a promocionar la artesanía de esta región.

El calzado de este diseñador ronda desde los 500 hasta rayar los cinco mil dólares cada par, según la temporada y el estilo.

Su artesanía y sus diseños se habían dado a conocer entre lo más “chic” de la sociedad londinense, después que se graduó, pero su gran salto a la fama vino de la mano de un reportaje de ocho páginas en uno de los ejemplares de la revista Vogue . Después sus diseños para Diana de Gales terminaron por catapultar al diseñador a lo más alto del diseño.

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