Carla Torres Solórzano
Zozobra y temor ante un inminente despido vivieron más de seiscientos trabajadores del clausurado Hospital Fernando Vélez Paiz, después de su cierre por la actividad sísmica que afecta al país en abril.
“Teníamos miedo porque solamente nos mandaron a limpiar vacaciones y pensábamos que al volver nos tirarían a la calle”, dijo una trabajadora quien pidió el anonimato por temor a represalias.
Además, comentó que algunos de sus compañeros tenían pendientes hasta 160 días de vacaciones, es decir, casi cinco meses y este mismo tiempo los enviaron a descansar.
También mostró preocupación porque las instalaciones del antiguo hospital ahora son resguardadas por guardas de seguridad de una empresa privada, que en un primer momento les negaron el acceso a su antiguo centro de labores.
Sin embargo, este martes al mediodía, luego de la protesta de los trabajadores exigiendo conocer su destino laboral, Maritza Cuan, directora del Silais Managua, dirigentes de la Fetsalud y las autoridades del Hospital Fernando Vélez firmaron un acta a través de la cual se comprometieron a reubicarlos en otros hospitales con su mismo salario, una vez que concluyan sus vacaciones.
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