Guillermo Flores
Aunque la “normalidad” ha regresado a las comunidades de Managua y León, tras una serie de sismos desde el 10 de abril, muchas familias no pueden disfrutar de ese regreso a la vida cotidiana porque los terremotos les destruyeron no solo los techos y paredes de sus viviendas, sino hasta la seguridad que antes les proveían sus hogares.
Doña Epifania Larios, de Mateare, pese a que sabe que ya no está temblando, sigue sintiendo que bajo sus pies la tierra se mueve.
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