En la vieja infraestructura del Hospital Materno Infantil solo quedan cinco monjas que apoyaron por años el trabajo en ese centro. LA PRENSA/S. MARTÍNEZ

Hacinamiento por nuevos pacientes

Pacientes del Hospital Materno Infantil de Chinandega fueron trasladados a tres centros asistenciales debido a que su vieja infraestructura quedó más deteriorada tras terremoto del 10 de abril y sismos. En el Hospital España, donde antes habían cien camas, ahora hay 240.

Saúl Martínez

[doap_box title=»¿Y las monjas?» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
La enfermera Paula Padilla dijo que el Hospital Materno Infantil ha salido adelante con las gestiones que han realizado las monjitas de la Orden Josefinas y piden que se les reubique para evitar que sean trasladadas a Carazo.

Monseñor Jaime Guillermo Ramos, párroco del Templo Nuestra Señora de Santa Ana y Vicario Episcopal en Chinandega, dijo que las hermanas josefinas igual que otras congregaciones católicas poseen la figura eclesial de justa autonomía y en ese caso no decide la Diócesis.

En el Hospital Materno Infantil que ocupa una manzana de extensión solo quedaron las cinco monjas de la Orden Josefinas.

[/doap_box]

Vacía de personal médico, camas y equipos se encuentra la infraestructura de taquezal y piedra cantera que ocupó el Hospital Materno Infantil Mauricio Abdalá, de Chinandega. El personal trata de acomodarse entre el Hospital España y dos anexos en distintos puntos de la ciudad, pero la situación ha causado confusión y saturación de pacientes.

Los servicios de emergencia y hospitalización de Pediatría están en un local ubicado de la Rotonda Monumento al Trabajador 70 metros al norte. La consulta externa en el centro de salud María del Carmen Salmerón y en el Hospital España está Ginecoobstetricia y Maternidad. En ese hospital habían cien camas y ahora hay 240.

El 14 de abril, el Gobierno decidió evacuar a los pacientes del Hospital Materno Infantil debido a la vieja infraestructura que quedó más deteriorada por los terremotos y sismos recientes.

“Nos sentimos como que nos desalojaron de nuestras casas, estamos en una inestabilidad porque venimos a incomodar a los viejitos, ancianos que están ahora en hacinamiento. Ellos (el personal de salud del Hospital España) sienten que llegamos a usurpar su espacio, pero no es así solo cumplimos órdenes aunque no estemos de acuerdo”, dijo la enfermera Laura Fernández, con 30 años en esa labor.

La doctora Cruz Cano Díaz, directora del Silais Chinandega, informó rápidamente que tienen planes de construir anexos a orillas del Hospital España para Ginecoobstetricia y Pediatría, mientras en unos tres o cinco años se construye el hospital departamental.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí