Roy Moncada
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Mientras los habitantes de los municipios de Mateare, Ciudad Sandino y Managua sufren por los aterradores sismos de los últimos días, vecinos de urbanizaciones recién levantadas en el perímetro del volcán Apoyeque toman medidas de refugiar a sus familiares en lugares seguros y reforzar la vigilancia en sus viviendas.
En las urbanizaciones vecinas a la laguna de Apoyeque, donde últimamente se localizan los epicentros de los más fuertes temblores de la última semana, muchos vecinos han dejado sus viviendas y evacuado bienes de valor, ante la angustia de los movimientos telúricos.
En Ciudad El Doral, Villa Xiloá, residencial Guardabarranco, Valle Sandino y Vistas de Momotombo, los sismos se sienten con mayor intensidad que en Managua, debido a la cercanía al epicentro, dijeron a LA PRENSA vecinos de estas zonas afectadas, como Marlon Morales, de El Doral, quien sacó a su familia a Carazo y se quedó cuidando la casa.
Pablo Mena, quien vive en la comarca Gocen desde hace 17 años, en las faldas de Apoyeque, menciona que antes de ocurrir todos los movimientos sísmicos, primero se escucha un zumbido proveniente de la laguna, luego el viento sopla fuerte y empieza a temblar.
Esta experiencia la ha vivido Juan Antonio Vega, habitante de la misma comarca próxima a Apoyeque, donde la paz se ha esfumado con cada temblor y estruendos que salen del cerro.
“Se escucha un retumbo y es cuando uno se prepara porque viene la mecida (de la tierra)”, dice Vega, quien nunca había sentido tantos y tan fuertes sismos en toda su vida
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