Serrano Caldera explicó que la gran mayoría de cargos que ahora ocupa el FSLN se conjuga con otras acciones que ha tomado el partido de Gobierno para hacerse con el control absoluto del poder, y puso como ejemplo las recientes reformas constitucionales que le permiten al presidente inconstitucional Daniel Ortega reelegirse continuamente.
El jurista Alfonso Dávila Barboza indicó que lo que está ocurriendo actualmente en la política nacional es “una vergüenza”, ya que el FSLN ha realizado acciones antidemocráticas y en contra del Estado de Derecho.
El exprocurador general de la República, Alberto Novoa, coincidió con Dávila Barboza en que “el Estado de Derecho se deformó más”.
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Eduardo Cruz
El Frente Sandinista (FSLN) acumuló más poder, la oposición desapareció del mapa de los cargos públicos y el país perdió una oportunidad para que personas probas y capaces dirijan las instituciones y los poderes del Estado, es el análisis que hacen dos juristas y un exprocurador general de la República sobre la reciente elección de cargos públicos en la Asamblea Nacional.
El jurista y filósofo Alejandro Serrano Caldera opinó que la elección habría sido provechosa si hubiese resultado una representación plural entre las personas que dirigirán las instituciones del Estado.
Al contrario, Serrano Caldera lamenta que la elección solo sirvió para que el FSLN copara la gran mayoría de los cargos y la oposición “prácticamente desapareció de la representación” de los mismos.
El también jurista Alfonso Dávila Barboza observó que las personas reelectas y electas en los cargos públicos “son las mismas que han figurado en distintas épocas” al servicio del FSLN.
CONSECUENCIAS A LARGO PLAZO
Para el exprocurador general de la República, Alberto Novoa, con estas elecciones se reflejó nuevamente la “partidización” o la influencia de un partido político en las instituciones públicas, la cual va a perjudicar a la población nicaragüense “más allá de lo que puede ocurrir hoy”.
Novoa indicó que se verá afectada la credibilidad de las instituciones públicas, como en el caso de los poderes judicial y electoral, en los cuales “no se respetó la ley en cuanto a los méritos de los ciudadanos (electos), sino que fue por otro tipo de características”, lamentó el abogado.
Y para Alfonso Dávila Barboza, “las elecciones siempre tuvieron un nivel político interesado”, burlando de esa manera la voluntad del pueblo de que se eligiera a las mejores personas para ocupar las direcciones de las instituciones y poderes estatales.
La elección de la mayoría de los 54 cargos públicos se produjo con los 61 votos del FSLN, los dos del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y los dos de Yatama, ya que en el segundo día de votación se retiró la bancada de la Alianza Partido Liberal Independiente (Bapli) y en el tercer día no llegaron a la Asamblea.
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