Rezaye Álvarez M.
Tener una computadora puede ser el antídoto para eliminar la apatía por el estudio en un niño.
Erley McNally es un niño blufileño de 12 años que repitió primer grado, su mamá, Leyla McNally al ver la poca motivación de su hijo por el estudio, decidió pasarlo a una escuela que tuviera el programa educativo Una computadora por niño, que promueve la Fundación Zamora Terán.
Historias como estas se repiten en Bluefileds y Puerto Cabezas, y es que desde 2010, que el programa educativo tiene presencia en la Costa Caribe se han beneficiado a 6,800 niños y niñas y a 210 docentes en 12 escuelas de ambas regiones.
Además ha logrado recaudar más de 15,000 dólares junto con colaboradores del Banco Lafise Bancentro en Bluefields, para que la escuelita de niños con discapacidad Aaron Hodgson se integre al programa educativo.
El esfuerzo de la mamá de Erley ha dado resultados, ahora su hijo muestra interés en el aprendizaje no solamente en el aula con sus maestros y compañeros sino también en la familia, aseguró McNally.
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