El volumen del vientre y el abdomen de la mujer varía en función de la edad, el estilo de vida, los problemas digestivos, el sobrepeso y el embarazo.
“Si en la pubertad, el cuerpo femenino se prepara para procrear almacenando reservas alrededor de las caderas, en la menopausia lo hace en el abdomen”, explica la doctora Almudena Royo.
La falta de tono del abdomen se debe al debilitamiento de los músculos. “Cuando los músculos rectos del abdomen, los transversos mayor y menor o los músculos oblicuos se aflojan por situaciones como el embarazo, la tripa se desborda”, dice Royo. Para lucir ombligo, es necesario combatir la grasa desde dentro y también desde fuera.
Ahora, en los nuevos tratamientos estéticos, se conjugan la física y la química para combatir los acúmulos rebeldes que no responden ni a la dieta ni al ejercicio.
En el apartado de la química se encuentra una serie de fórmulas con ácido hialurónico como excipiente, que se inyecta en el tejido subdérmico en el que habita grasa resistente.
En cuanto a lo físico existe Body by Thermage, un tratamiento con radiofrecuencia que se realiza en sesión única y consigue el calentamiento de la piel en tres dimensiones. Es para tratar el exceso de volumen, debido a un adelgazamiento brusco o causado por el embarazo.
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