La jubilosa aventura de Enrique Gasteazoro con los Tigres de Chinandega acabó. “El Chinandega se vende, está al mejor postor, siempre y cuando sea del mismo departamento”, indicó el presidente del equipo. Ya se cansó de perder, la codicia de crear un conjunto beisbolístico sólido llegó a su fin, y la ambición del directivo chocó con su límite.
En horas de la mañana los aficionados del beisbol en Chinandega despertaron con pesadillas, incertidumbres y dudas que cubrían como moscas en las frutas, la venta del equipo que los representa.
“Desde la mañana las personas han tenido esa duda, y he pasado de un programa deportivo a otro anunciando de que los Tigres están a la venta. Fue una decisión de toda la junta directiva, sin embargo, no queremos que se vaya a otro lugar, queremos incentivar a la empresa privada de occidente de que compre el equipo”, aseguró Gasteazoro.
La bolsa del directivo estaba vacía según cuenta. Supo que no tenía otra historia más que salir de la suya con el equipo profesional. “El año pasado perdimos un poco más de 80,000 dólares, esto ya no resultaba rentable, a pesar de que logramos terminar la temporada, sin embargo, para ser competitivos la inversión asciende entre 200,000 y 300,000 dólares”, apuntó el presidente.
El hombre que ha puesto su rostro todo el tiempo por su conjunto, dice tener ofertas de otros departamentos, que no especificó, pero tiene la tentativa que si a finales de junio no consigue venderlo en Chinandega tendría que aceptar las ofertas foráneas, lo que dejaría a esa ciudad sin equipo profesional.
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