Lucía Navas
Desde hace semanas existe el rumor de que un par de bancos que operan en Nicaragua —entre los que se menciona al Banco de Finanzas (BDF)— estarían siendo comprados por otro grupo financiero. El presidente de la junta directiva del BDF, Juan Bautista Sacasa Gómez, asegura que no tiene intenciones de vender el banco, y por el contrario busca cómo expandir las áreas de negocios en el país del grupo económico que preside.
En esta entrevista con LA PRENSA, Sacasa, conversa además sobre el porqué del involucramiento activo del empresariado en que haya un cambio en el sistema educativo del país. En esa transformación Sacasa Gómez ve importante la participación del Incae Business School, la escuela de negocios que cumplió cincuenta años, donde preside el Comité Nacional de Nicaragua.
¿Qué retos identifica que tiene el Incae en este momento en el aspecto educativo?
El Incae cumple cincuenta años y el reto que tenemos es seguir siendo la escuela líder de negocios de Latinoamérica. Y el reto que tenemos es el de conseguir más fondos y dinero en donaciones, porque el ochenta por ciento de los estudiantes del Incae reciben becas parcial o total. El Incae es a base de méritos, no a base de clase social o dinero. Todo estudiante que tenga los méritos para entrar a esta escuela de negocios se le ayuda con becas para que pueda estudiar aquí. (Por eso) el reto más grande que tenemos tanto el Comité Nacional de Nicaragua —el cual me honro en presidir como al consejo directivo del Incae, donde también formo parte— es el de llegar a tener un fondo de becas lo suficientemente grande que nos permita ayudar a los estudiantes que puedan y quieran estudiar en el Incae.
Entiendo que están focalizándose en la preparación de las mujeres, ¿cuántos de los egresados son mujeres?
Es tan importante el tema de la educación de las mujeres que tenemos aquí en el Incae el Centro de Desarrollo a la Mujer, donde se hacen análisis y estudios pertinentes a la vida y a la preparación de la mujer empresaria en Latinoamérica. No tengo el dato en este momento de cuántos de los 14,000 graduados son mujeres, pero sí le puedo decir que en los últimos años de los mejores alumnos, el sesenta por ciento han sido mujeres. Y los salarios de las mujeres graduadas del Incae son equivalente al de los hombres, o sea que logran competir al mismo nivel profesional y yo lo veo en el banco, que me honro en presidir. Yo escojo los mejores graduados del Incae y no me fijo si son mujeres u hombres y tengo en los altos (cargos) ejecutivos más mujeres que hombres.
También los empresarios demandan como mejores condiciones laborales…
El graduado del Incae está mejor formado porque aquí se forman líderes que a donde van ayudan a cambiar la empresa y eso incluye mejorar el salario de los empleados. Para mí el desarrollo empresarial no solo está en la ganancia que uno hace sino en la satisfacción de los empresarios, que no haya rotación de empleados, sino que se sientan orgullosos de la empresa donde trabaja.
Hablando sobre economía… ¿Cómo analiza a Nicaragua?
Pudiéramos ir un poquito más adelantado en cuanto a crecimiento (económico), pero estamos creciendo. Fuimos los que más hemos crecido en Centroamérica el año pasado (4.6 por ciento), y si bien hemos tenido problemas con el café, pero aun así creo que vamos a crecer un 3.5 por ciento (en 2014).
Las metas oficiales dicen casi cinco por ciento…
Pero yo no creo porque aunque el precio del café repuntó no sabemos cuánta gente había vendido ya su cosecha…
Según las asociaciones casi todos los productores vendieron a precios bajos…
Bueno, por eso es que yo no creo que lleguemos al cinco por ciento de crecimiento económico este año. Si llegamos al cinco por ciento sería extraordinario para Nicaragua. Gracias a Dios que la economía se ha mantenido bien y en la parte macroeconómica se ha manejado muy bien.
¿Cómo observa al sector financiero?
Los bancos van creciendo. El año pasado crecimos un 12 por ciento, más que la economía (del país), la gente se está bancarizando. El banco que yo presido, el BDF, es el número uno en hipoteca y estamos creciendo porque una de las grandes necesidades que tiene Nicaragua es la vivienda y cada día más la gente ve la necesidad de adquirir su propia casa.
Ustedes han participado como banco activamente en el Programa Nacional de Vivienda, pero los últimos meses parece que se ha adormecido…
Lo que pasa es que el Gobierno hizo un aporte de 45 millones de dólares para el fondo de financiamiento a largo plazo que ya se acabaron. Entonces, ahorita estamos consiguiendo fondos con organismos internacionales para lograr sustituir los fondos del Gobierno. En el caso del BDF no hemos parado.
¿Se puede atraer más inversión al país?
El nicaragüense está invirtiendo mucho en Nicaragua. Mi grupo en particular acabamos de terminar (de construir) un hotel y un centro comercial en Estelí, lo abrimos para el Festival del Tabaco, y así hay otros grupos invirtiendo en Granada, en San Juan del Sur. La inversión de Guacalito que es de clase mundial y ya nos vienen a visitar artistas más grandes de Hollywood y los empresarios más grandes del mundo.
¿Cuáles son los planes de diversificación de la inversión de su grupo?
Haremos el edificio corporativo del banco en el sector de la Jean Paul Genie, será la Plaza BDF. Estamos creciendo como empresa. Mi grupo personal hará un centro comercial en el sector de Linda Vista…
¿De cuánta inversión hablamos?
Serían unos 30 o 35 millones de dólares este año… Yo soy nicaragüense y uno apuesta a lo que conoce, y me siento tranquilo de vivir aquí, esto es mí país y es lo que tengo que ayudar a desarrollar.
Hay rumores de que piensan vender BDF…
No. Nada de eso. También se habló que se estaba vendiendo Lafise. Los rumores siempre hay pero no está vendiéndose nada.
¿Cuál es la mejor estrategia para atraer inversión?
Nosotros tenemos un diálogo con el Gobierno que a veces ha sido criticado pero cuando uno tiene buena relación con el Gobierno y los empresarios de otros países ven esa relación con el sector privado, pues se siente más seguro y tranquilo de invertir en Nicaragua. Lo estamos viendo con las fábricas que han cerrado en Honduras y que se han venido a Nicaragua en zona franca y maquila, en Guatemala está pasando lo mismo. Los inversionistas centroamericanos cada día nos preguntan: ¿cómo es ese diálogo de ustedes con Ortega?, y respondemos siendo claros en que es un diálogo de altura, un diálogo donde no tratamos de tomar ninguna ventaja los empresarios sino que las reglas del juego sean parejas y claras para que uno pueda invertir con tranquilidad.