Geraldina González C.
Hablar de finanzas es para muchos un tema un poco complicado, sobre todo cuando se tiene la responsabilidad de administrar la parte económica de algún negocio, el hogar o la personal.
Y la pregunta que generalmente nos hacemos es: ¿cómo lograr que los ingresos económicos que tengo cubran todos los gastos necesarios y me permita llegar al final de la quincena o del mes?
Cuando ya formamos una familia, la administración de los recursos económicos se vuelve una responsabilidad aún mayor, pues ya no somos solo nosotros los que dependemos de ese presupuesto, sino también los hijos y las necesidades propias del hogar que tienen un costo que tristemente cada día va aumentando.
La administradora financiera Elaine Miranda, especialista en finanzas personales y autora del sitio web Plata con Plática, menciona que no existe una fórmula mágica para encontrar el equilibrio en cuanto al dinero, así como tampoco para el ahorro.
Sin embargo, si bien no hay reglas de oro que nos den la maravillosa solución de lograr ‘estirar’ el dinero lo más que se pueda para satisfacer las necesidades del hogar, existen ciertas cosas que podemos hacer para administrar mejor el dinero, sin olvidarnos de aquellos ‘regalos’ que de vez en cuando podemos hacernos para consentirnos.
Mejor en pareja
Miranda explica que según su experiencia, las parejas que llevan una misma cuenta resultan sentirse más felices; sin embargo, desde el punto de vista financiero, lo recomendable es que cada quien tenga su propio dinero para gastos personales, compartiendo un fondo común para los gastos del hogar.
“Es más fácil cuando se dividen y es tu dinero, mi dinero y nuestro dinero. Toman la decisión que para los gastos de la casa, los niños y todo lo que tenga que ver con la vida en pareja se tendrá un fondo en común. Después de eso, cada quien tiene sus gastos por separado y el dinero que sobra de cada salario es de cada quien. De esa manera podemos conservar cierta libertad financiera”, afirma la especialista en finanzas.
Una vez que se han saldado los gastos de la familia, el dinero restante lo podemos destinar a comprar accesorios u objetos personales, o bien invertirlo en algún pasatiempo que nos guste realizar.
Si bien en un matrimonio el esposo aporta económicamente al hogar al igual que la esposa, por lo general en la mayoría de las familias nicaragüenses se acostumbra que sea la mujer quien administre el dinero, pues es ella la que se encarga de las compras del hogar, el pago de los servicios y las necesidades de los hijos.
Con medida
La responsabilidad de distribuir el dinero entre las necesidades del hogar podría llevarnos a correr el riesgo de descuidar nuestros gastos personales, por dedicar enteramente el dinero a las cosas de la casa.
Por otro lado, sobreponer ciertos gastos personales no tan necesarios podría perjudicar el presupuesto familiar. Es aquí donde se debe procurar el equilibrio.
Para lograr que el dinero nos permita solventar las necesidades del mes e invertir en gastos personales, Elaine Miranda nos comparte los siguientes tips:
1- Realizar un presupuesto. Es importante elaborar una lista con todos los gastos que se tienen durante el mes o quincena, desde los más grandes como lo invertido en comida, hasta los que puedan parecer insignificantes como la compra de una bolsa de frutas, un café o cualquier gasto menor que realicemos en el día a día.
“Yo sé que llevar un control de gastos y ponerte a anotarlos es un trabajo engorroso, pero una vez que le ves la utilidad te das cuenta en qué estás gastando el dinero que tanto te cuesta ganarte y empezás a generar cambios”, exhorta Miranda.
2- Establecer prioridades. Una vez que tenemos la lista de todos los gastos, debemos preguntarnos cuáles de esas cosas son en verdad necesarias, y cuáles son simplemente un gusto. “Hay personas que compran hasta siete tipos de quesos al mes, y lógicamente no todos son necesarios, por eso vale la pena hacer la tarea de decir cuál de estas cosas son realmente imprescindibles, sobre todo si estás en una etapa en la que querés ahorrar o gastar menos”.
3- Replantearse lugares de compra. Cuando el objetivo es reducir gastos, es importante analizar dónde se comprarán las cosas para el hogar. Miranda explica que en caso que se tenga una familia numerosa, las compras para el hogar se pueden realizar por mayor. Si no, es conveniente comparar precios en los supermercados para optar por la oferta que más convenga y de esta manera ahorrar dinero.
4- Reducir los gastos hormiga. Se llaman así porque parecen gastos sin importancia, pero que terminan afectando nuestro presupuesto. El café de la tarde, una gaseosa o cualquier snack que consumamos en el día, por muy baratos que sean, pueden llegar a sumar una cantidad considerable del salario que podría invertirse en otras necesidades.
5- Control de las compras. A las mujeres nos gusta mucho comprar, es la verdad, admite Miranda, quien además destaca la importancia de controlar esas compras.
“Muchas veces compramos porque nos sentimos mal, porque estamos molestas, o por problemas emocionales y nos queremos desquitar con unos nuevos zapatos o una camisa que no vale la pena porque no es algo que estás comprando porque en verdad lo querés y que probablemente lo vas a dejar tirado en el clóset. Ese es dinero que podrías estar utilizando en algo de mayor provecho”.
6- No olvidar nuestros gastos personales. Si bien no se trata de gastar todo el salario en ropa, zapatos, tratamientos de belleza o cualquier otra necesidad personal, tampoco se trata de olvidarte por completo de ello.
“Tal vez si como familia salíamos cuatro veces al mes, vamos a salir tres y lo que gastábamos en esa otra salida al mes me lo voy a gastar yo en algo que a mí me gusta, si es que no te sobra el dinero”, recomienda Miranda.