[/doap_box][doap_box title=»Temen a la represión» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Carrión recordó que en la zona del Triángulo Minero y en Coperna particularmente, después de las elecciones en 2011 hubo brotes de violencia, que terminaron en la muerte del secretario político del Frente Sandinista, Ronaldo Martínez Herrera, por parte de simpatizantes de la alianza liberal PLI.
Y señaló que en esa ocasión los lugareños denunciaron que hubo persecución militar.
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Elízabeth Romero
La llamada Coordinadora Guerrillera Nicaragüense se adjudicó la quema y destrucción de maquinaria de un módulo de construcción y reparación de caminos en la ruta Coperna-Oro Fino, municipio de Siuna, Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN).
A través de un comunicado hecho llegar a la redacción de LA PRENSA, la supuesta organización rebelde indica que el propósito de la acción “fue la obstrucción de los planes gubernamentales, políticos y militares del Gobierno que busca establecer el control en la región”.
“No es un hecho común”
Sobre el hecho ocurrido el viernes pasado, el analista independiente en temas de seguridad, Roberto Orozco, y el director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, coinciden en que no fue un hecho común consumado por la delincuencia común.
Ambos señalan que en esta ocasión las autoridades no podrían alegar que estas acciones son provocadas por la delincuencia y advierten del peligro de que se recrudezca la violencia en esta zona. “No, eso no es delincuencia común definitivamente”, expresó Orozco.
La reacción de ambos obedece a que de forma reiterada el Gobierno ha rechazado que en el país haya grupos de armados con fines políticos. El Gobierno ha atribuido anteriormente hechos como el registrado en Coperna, a la delincuencia común que opera en el campo.
Mensaje político
“Eso es un indicativo de que al menos hay grupos armados en la zona”, señaló Orozco, quien apunta que la forma de operar y el hecho de que el objetivo destruido fuera propiedad del Gobierno indica que el mensaje es político.
El viernes pasado seis elementos hasta ahora no identificados, vestidos con traje camuflado y fuertemente armados, quemaron un camión y un patrol, además de semidestruir y rafaguear una aplanadora que eran parte del módulo de construcción y reparación de caminos en la ruta Coperna-Oro Fino.
Carrión señaló que este es el segundo ataque en Coperna en solo cinco meses, y que la Policía no ha esclarecido el primer hecho registrado.
“Dos golpes en menos de un año llaman mucho la atención”, observó Carrión.
“Resulta que esa delincuencia común tiene más eficacia, golpea en los mismos puntos y se desplaza más efectiva y con mayor operatividad”, sostuvo Carrión.
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