AFP
El Partido Liberal Quebequense (PLQ) gobernará Quebec tras su rotunda victoria en las elecciones legislativas celebradas el lunes en la provincia canadiense, donde infligió una dura derrota a la hasta ahora primera ministra, la independentista Pauline Marois.
Philippe Couillard, de 56 años, reemplazará a Marois -que tras la elección renunció a la jefatura del independentista Partido Quebequense (PQ)- como primer ministro del Gobierno de la provincia francófona del este de Canadá.
«Todo Quebec ganó al dotarse de un gobierno estable», declaró Couillard, quien prometió formar «un gobierno competente, íntegro y transparente».
Stephen Harper, jefe del Gobierno federal canadiense, envió sus felicitaciones al nuevo primer ministro, y estimó que el resultado de la elección en la provincia revela «los quebequenses rechazaron la idea de un referéndum» sobre la independencia.
Quebec ya ha rechazado la separación del resto de Canadá en dos referendos realizados en 1980 y 1995. Algunas encuestas recientes muestran que dos de cada tres ciudadanos de la región no quieren reabrir este espinoso debate.
Couillard reafirmó claramente su «adhesión a la federación canadiense», arrancando el aplauso de sus partidarios reunidos en su feudo de Saint-Félicien, unos 300 km al norte de Quebec.
También reunidos en Montreal en una taberna, los militantes del PLQ aumentaban su alegría a medida que se iban conociendo los resultados. De todos los orígenes sociales y étnicos, los militantes festejaron el regreso al poder de un partido que había sufrido una humillante derrota en 2012.
Los seis millones de electores convocados a las urnas le dieron 41,5% de los sufragios al PLQ, por lo que contará con 70 de los 125 escaños del Parlamento, cuando antes tenía 49. El PQ, que cosechó un 25,4% de los votos, obtuvo 30 bancas, 24 menos que la anterior elección.
La Coalición Avenir Quebec (CAQ), del nacionalista François Legault, logró 23,2%, que representan 22 escaños, cuatro más que antes. La formación de izquierda Quebec Solidario obtuvo 7,5% y tres bancas (antes dos), mientras que otros partidos menores no lograron entrar en el Parlamento.
Marois deja la jefatura del PQ
Para el PQ, es el peor resultado electoral desde 1970. La derrota es más dura para Pauline Marois, que disolvió el Parlamento provincial en marzo y convocó elecciones anticipadas a 18 meses del inicio de su mandato, esperando obtener un amplio apoyo para gobernar con mayoría. Para hacerlo, necesitaba ganar 63 de los 125 escaños del Parlamento.
«Comprenderán que, en estas circunstancias, voy a abandonar mis funciones» al frente del PQ, declaró Marois tras el comicio. «Los quebequenses se pronunciaron y nosotros debemos respetar ese resultado», añadió Marois, quien fue la primera mujer en llegar al cargo de primer ministro en la provincia, en 2012.
La carrera electoral estuvo marcada por el intercambio de duras acusaciones entre los líderes de los principales partidos, que han hecho anuncios de planes divergentes para impulsar la economía de Quebec, rezagada respecto a la mayoría de las provincias canadienses.
La contienda también tocó otros temas. Marois, por ejemplo, inició la campaña lanzando una propuesta de Constitución con los valores del PQ, que prohibiría a los trabajadores del sector público el uso de prendas de vestir religiosas, incluyendo pañuelos, turbantes y kipás.
Esta es la primera vez en 40 años que un partido en el poder no obtiene un segundo triunfo consecutivo en una elección legislativa.