Es curioso, pero Ignacio Beristain, por cuyas manos han pasado decenas de campeones mundiales del boxeo, ha revelado que le encantaría entrenar a Román Chocolatito González.
Julio César Chávez, el mejor boxeador producido por México y uno de los mejores de la historia, afirma que el nica es un peleadorazo y no ve quién pueda vencerlo en las categorías pequeñas.
Harold Lederman, exjuez y analista de HBO, cree que Román es lo más excitante en las divisiones chicas desde Michael Carbajal y confiesa que le encantaría comentar sus combates en esa cadena.
Pero aquí, cuando se comenta algo sobre González, por lo general, es para acabarlo. Hay críticas que construyen. Que señalan la dificultad y proponen una salida. Otras solo destruyen.
Me sumo a quienes desean ver a Román contra los mejores de su categoría. Eso le dará respetabilidad a sus cifras, fortaleza a su legado y disipará cualquier duda con relación a su talento.
Pero todo tiene su tiempo. Esas peleas van a llegar. El asunto es comprender que el boxeo es un negocio y que no siempre sucede lo que uno quiere, explicó González. Y así es. Hay que esperar.
Román tiene 39-0, con 33 nocauts y dos títulos. Alexis Argüello, el más grande de los deportistas nicas, llegó a su éxito 39 en su pelea 43 y aún le faltaban cuatro duelos para disputar una corona.
Y mi idea no es comparar a Román con Alexis, porque me parece irrespetuoso con Argüello. Pero el chavalo va haciendo su historia, aunque esta no lleve el ritmo que a todos nos gustaría. Twitter: @EdRod16
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