Deseada, amada, envidiada y, como todas las divas, vilipendiada y calumniada, su belleza se proyectó en las pantallas de los cinco continentes. Su filmografía está compuesta por 47 títulos. Su último trabajo fue La generala, en 1970. Entre sus filmes destacan Doña Bárbara, Que Dios me perdone, Río Escondido, La diosa arrodillada, Maclovia, Doña Diabla, Tizoc, Miércoles de Ceniza, La Cucaracha, Juana Gallos, La bandida o La Valentina . Su encuentro con el cineasta Fernando Palacios, en los años treinta, fue determinante en su carrera. Palacios se convirtió en su “Pigmalión”, animándola a estudiar arte dramático, canto y baile, hasta que la introdujo en el cine. Poco después, en 1942, debutó en la gran pantalla con El peñón de las ánimas , junto con Jorge Negrete, quien años después se convertiría en uno de sus maridos.
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