Sergio León C.
La comunidad indígena del puerto El Bluff, jurisdicción de Bluefields, en el Caribe sur, enfrenta serios problemas porque no cuentan con servicios higiénicos donde realizar sus necesidades fisiológicas.
“No nos permiten tener servicios y si se fijan bien hay bastantes niños que defecan al aire libre y nosotros (adultos) a veces vamos a la playa o en los alrededores de la pista, caminamos diez minutos para poder hacer nuestras necesidades”, dijo la indígena Raquel Pineda.
Pineda lamentó, además, que en su comunidad se sienten abandonados por los políticos y por las autoridades locales.
Esa difícil situación que atraviesan más de ochenta familias es del conocimiento de las autoridades.
NADIE QUIERE AYUDAR
Dumar Quiroz Angulo, coordinador del gabinete social en El Bluff, alegó que los indígenas son provenientes de otros territorios de la costa Caribe, y que llegaron a asentarse sobre humedales.
Emilia Osorio, concejal municipal en representación del Frente Sandinista, se quejó que ha promovido la instalación de letrinas en el barrio Micons, sitio donde residen los indígenas, “pero nadie quiere ayudar, yo lo digo aunque se molesten conmigo, hemos abandonado a El Bluff”.
Quiroz alegó que no pueden construir letrinas en el barrio indígena, pues afectaría los humedales.
“Durante las noches no aguantamos ese mal olor y la única manera de resolver eso es que la Alcaldía vuelva a ver a El Bluff, que traigan los proyectos que a mí me han negado”, se quejó Osorio.
Pobladores de esa comunidad confirmaron que durante las noches se observan romerías de indígenas trasladándose al sector de la playa, la pista aérea, o a los alrededores del estadio local buscando realizar sus necesidades.
Una fuente de la Alcaldía de Bluefields dijo que no tienen planes de construir letrinas en ese sector.
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