Elízabeth Romero
Zozobra e inseguridad denunciaron el jueves pasado miembros de varias familias emparentadas con Feliciano Mairena Casco, conocido con el apodo de “Alexis”, quien jefea un grupo de rearmados.
Aparentemente soldados del Ejército de Nicaragua y miembros de los llamados Consejos del Poder Ciudadano (CPC) del lugar hostigan a los campesinos.
Ante el temor a represalias, después de un choque entre soldados del Ejército y el grupo de “Alexis”, el pasado 25 de marzo ocurrido en el sector de La Ayotera, ubicado entre Yakalpananí, en la cuenca del río Coco y Parpar, Jinotega, los parientes del rearmado dejaron abandonadas casas, hijos y cultivos. Los campesinos aseguran que viven en un estado de sitio que han establecido los militares en el campo, pues les prohíben desplazarse de noche.
Unas 12 personas bajaron el jueves a San José de Bocay para denunciar ante al director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), Roberto Petray, que temen por sus vidas. Dijeron que las presiones iniciaron hace tres años cuando “Alexis” tomó las armas contra el gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega.
“Donde ellos (el Ejército) van pasando, el martirio va quedando”, dijo Angélica María Mairena Castro, hermana de “Alexis”.
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LA PRENSA intentó conocer la versión del vocero del Ejército de Nicaragua, coronel Manuel Guevara, pero no respondió a las llamadas telefónicas.
“NO NOS DEJAN TRABAJAR”
La hermana de “Alexis” expuso que desde que su hermano se rearmó “a nosotros no nos dejan trabajar, pienso hasta abandonar la propiedad, porque vale más la vida de mis hijos y la de mi esposo”.
La campesina sostuvo que la situación empeoró tras el choque armado donde murieron dos de los del grupo de “Alexis” y un soldado resultó herido.
El enfrentamiento que menciona Mairena fue confirmado en su momento por el Sexto Comando Regional Militar, que los tildó de dos presuntos delincuentes y lo reporta como hecho ocurrido en Yakalpananí. Sin embargo, los denunciantes señalan que el lugar exacto fue La Ayotera.
En esa ocasión la autoridad militar no identificó a los fallecidos, pero otras fuentes señalan que en el sitio falleció un hermano del cabecilla armado y excontra Santos Guadalupe Joya Borge, alias “Pablo Negro”, ejecutado en Honduras en enero del 2012.
Mairena (cuyo esposo Reynaldo Laguna, fue golpeado y mantenido amarrado de las manos toda la noche de ese 25 de marzo), demandó de las autoridades que los dejen trabajar en paz, pues ellos no tienen ninguna responsabilidad en que su hermano se haya armado.
DENUNCIA A LOS CPC
Vicente Anastasio Mairena, conocido por el apodo en la contra como “Omar”, también hermano de “Alexis”, criticó que en el campo son hostigados y vigilados por los llamados CPC y aunque él está dedicado a servirle a Dios, consideró que con las presiones los pueden empujar a armarse nuevamente.
“El campesino no sabe de ley pero el Ejército tiene que andar de día y por las abras (vías formales). No en el monte y de noche”, reclamó “Omar”, quien recordó que el pueblo paga el salario de los militares para que los cuide, pero hoy en día actúan como sus verdugos.
Su hermana señaló que por su finca solo observan las luces de los focos cuando el Ejército cruza sus patios.
“Omar” relató que desde hace tres años dejó San José de Bocay por la misma situación de persecución y buscó Parpar, donde se gana la vida de la compra y venta de ganado, pero ahora la situación es insostenible.
“Omar” recordó que en la década del ochenta el mismo Frente Sandinista a través de los llamados Comités de Defensa Sandinista (CDS) llevó a los contras a tomar las armas. Una situación similar puede ocurrir con el hostigamiento que sufren de los CPC, apuntó.
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