Caracas/ EFE
El presidente Nicolás Maduro afirmó ayer que Venezuela tiene dos caras, una mayoritaria que quiere avanzar en paz y otra minoritaria que pretende poner de rodillas al país ante “el poder económico imperial”, y pidió a la primera levantarse contra la segunda.
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La Iglesia católica en Venezuela acusó el miércoles al gobierno izquierdista del presidente Maduro de tratar de imponer un “gobierno totalitario”, y culpándolo de protestas que sacuden al país.
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“Todos los días vemos las dos caras de Venezuela, cada quien debe decir de esos dos mundos a qué mundo quiere pertenecer”, dijo Maduro en un acto para anunciar la entrega de viviendas construidas por el Gobierno en varios estados.
El presidente negó que el país esté en “caos” y señaló que la “Venezuela mayoritaria, de bien, de trabajo, cree en la patria y quiere prosperar y avanzar en paz”.
La otra es la Venezuela violenta y “minoritaria” que “muestran los medios de comunicación de la burguesía” y que “ha tomado el camino del atajo, de la emboscada, de la guarimba (barricada)”, dijo.
Afirmó que desde hace ocho semanas, su gobierno ha tenido que enfrentar y denunciar dentro y fuera del país a “grupos fascistas” que pretenden “llenar de caos y violencia” a Venezuela y que reciben “importantes recursos desde el exterior” para promover la violencia.
Esos grupos creen que van a lograr un nivel de caos “que va a lanzar a millones a las calles y va a destruir este sueño hermoso hecho realidad que es la República Bolivariana de Venezuela”.
Maduro hizo un llamado a que la “Venezuela buena se movilice, se active, se levante” y se rebele contra “la mentira, la manipulación” de “quienes quieren imponer modelos violentos”.
REPRIMEN MARCHA
Mientras tanto, varias personas resultaron heridas en Caracas en choques entre manifestantes y la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en el inicio de una marcha estudiantil, convocada ayer en rechazo al desempleo y al deterioro económico del país.
Cientos de estudiantes se concentraron en la Universidad Central de Venezuela (UCV) después de que la plaza caraqueña, desde la que iban a marchar hasta la sede de la Vicepresidencia Económica, amaneciera tomada por las fuerzas de seguridad. Los manifestantes intentaron salir de la casa de estudios, pero la salida fue obstaculizada por un cordón policial.
Luego de que uno de los jóvenes intentó sin éxito dialogar con los policías para que les permitieran el paso, un grupo de la multitud empezó a lanzar piedras y cocteles molotov a miembros de la fuerza de seguridad pública, que respondió con bombas lacrimógenas y chorros de agua.
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