Lucía Navas
La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) cuestiona a las autoridades del Banco Central de Nicaragua (BCN) sobre por qué la tasa de crecimiento del numerario, es decir, la cantidad de billetes y monedas en circulación, ha venido disminuyendo de forma sostenida desde 2011, en relación con el comportamiento de la economía.
“Uno esperaría que al haber mayor actividad económica haya más demanda por dinero, es decir, la necesidad de la gente de usar más billetes y monedas para mayores transacciones, pero parece que se ha roto esa relación”, afirma el director ejecutivo de Funides, Juan Sebastián Chamorro.
Si bien es un tema técnico, tiene implicancias importantes en las políticas económicas, y para Funides el BCN debe explicar por qué se está dando y si es un problema o no.
“La explicación nuestra es que el efecto de los términos de intercambio comercial ha hecho que ingrese menos dinero a la economía por la caída de los precios internacionales de los productos de exportación a partir del 2011; otros apuntan al cambio tecnológico de que la gente esté usando más tarjetas de crédito y débito que billetes”, añadió Chamorro.
Según Funides, no es tan necesario revisar la tasa anual de deslizamiento del córdoba frente al dólar, que es del cinco por ciento anual, por cuanto “ancla la inflación de manera efectiva” y eso da confianza a los exportadores e inversores.
Pero reconoce que hay economistas que critican que afecta la competitividad del sector exportador por el encarecimiento del valor de las materias primas que se importan para producción.
“Mi impresión es que hay cierta comodidad con el sistema. Es predecible que es importante porque en cualquier caja bancaria se tiene la tasa de cambio, y esas reglas claras ayudan mucho a la economía.
Luis Alaniz, economista principal de Funides, agrega que para mejorar la competitividad del país no se requieren medidas cosméticas, porque aumentar la tasa de deslizamiento no va a generar mejora en la competitividad, sino que lo que hay que hacer son medidas estructurales: reformas institucionales, mejorar los costos de transporte, entre otros.
“Al final del día, la competitividad de la economía depende de cuestiones fundamentales: la institucionalidad económica, los costos de transar en las aduanas, no de cuestiones monetarias”, argumentó.
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