CIUDAD DE PANAMÁ/AFP
América Latina debe apostar por la educación y el comercio para garantizar un desarrollo económico a largo plazo que permita superar la pobreza, afirmaron este miércoles varios mandatarios de la región durante el Foro Económico Mundial que se realiza hasta el jueves en Panamá.
«En el desarrollo humano la educación es el eje central, a partir de ahí podemos seguir derivando lo demás», aseguró la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, quien dijo, no obstante, que «América Latina es un desastre desde el punto de vista educativo».
«La educación es la posibilidad para salir de la pobreza y es la clave para una mejor calidad de vida», dijo la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad Bissessar, que participó en un panel que compartió también con los gobernantes de Panamá, Ricardo Martinelli, y de Guatemala, Otto Pérez.
Los presidentes destacaron la educación como la mejor forma de invertir frente a la pobreza, que en América Latina cayó de 44% a 30% en una década. Esa reducción ha permitido que 32% de los 500 millones de habitantes en América Latina haya pasado a la clase media, provocando a su vez nuevas demandas y necesidades de esta capa social.
Los mandatarios defendieron también políticas públicas que permitan el crecimiento económico, el comercio, la creación de empleo y el impulso del consumo. Además abogaron por aumentar la inversión en infraestructura, potenciar la integración regional en campos como el comercial y el energético y disminuir la burocracia, con el fin de que el crecimiento económico llegue a los más desfavorecidos.
«Latinoamérica es una región con mucho potencial» que si se une «se vuelve una economía mucho más interesante para los empresarios y las inversiones», aseguró Otto Pérez.
Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) América Latina y el Caribe crecerán este año 3%, cifra inferior al promedio de 4% de la última década debido a la reducción de la demanda en China y al crecimiento aún bajo de las economías de Estados Unidos y Europa.
«Latinoamérica está lleno de oportunidades» por el «resurgimiento de la pujante clase media y el consumo que va haber» en todos los países, dijo Martinelli, según el cual la región «ha perdido mucho tiempo en la política y experimentos sociales que no han resultado».