Ramona Sequeira, viuda y madre de las víctimas, el menor Israel Álvarez Sequeira, sobreviviente a la masacre, junto a su pariente Freddy Aragón. La Prensa/O. Navarrete

“Fueron ejecutados”

Exalón Álvarez y cuatro de sus hijos fueron atados y torturados antes de ser asesinados por cinco hombres en la comunidad de Belén, en El Tortuguero, en la Región Autónoma del Atlántico Sur, el 1 de marzo de 2014, relata Israel Álvarez, quien huyó del lugar del crimen.

1396323060_ElTortuguero22

Elízabeth Romero

“No hermanito, no nos maten. Les doy toda la finca y animales, mañana todo se los doy, con papel firmado”. El hombre que suplicaba era Exalón Álvarez, de 53 años, quien junto con sus cuatro hijos estaba tendido en el suelo boca abajo con las manos atadas hacia atrás, en una hondonada cercana a su casa en la comunidad de Belén, El Tortuguero.

Frente a ellos estaban cinco hombres armados, tres de ellos con fusil AK y otros dos con escopetas, vestían de uniforme militar pinto y uno de ellos con camisa azul y escarapela a un lado en la manga, que Ramona Sequeira —la viuda y madre de las víctimas— no sabe precisar. Todos cubrían sus rostros con pasamontañas.

Las palabras de Exalón (padre) quedaron grabadas en la memoria de su hijo menor Israel Álvarez, de 15 años, quien de forma milagrosa huyó de sus captores.

“No nos maten, déjennos, mi vida vale más que todo lo que tengo. Si creen en Dios no nos maten, déjennos vivos”, escuchó Israel repetir a su padre. Al igual que sus hermanos, Israel estaba boca abajo, pero con las manos en la nuca porque no lo habían amarrado.

Al igual que su progenitor, Exalón y sus hermanos Miguel, Henry, Denis y Exalón, los desconocidos apuntaban a Israel con el fusil que a ratos rozaban por su cuerpo.

[doap_box title=»»Fue político», dice el PLC» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Jorge Irías, vocero del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), en el que militaban las víctimas, manifestó que ese partido sostiene que la masacre tiene tintes políticos.

“No tenemos ni un fallo, ni que agarraron culpables, ni gente que esté siendo acusada, sentenciada o algo por el estilo”, sostuvo Irías, quien recordó que días antes, los miembros de esa familia habían participado en el cierre de campaña del PLC en ese municipio.

“Eso que dijeron que la banda Walpapina, que Walpapina es una comarca, es algo muy utópico, etéreo, no sé qué apelativo ponerle a ese tipo de cosas, para lanzar una cortina de humo a algo que tiene connotación de orden político”.

[/doap_box][doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

30 días cumple este martes 1 de abril la masacre perpetrada por desconocidos en la comarca Belén, El Tortuguero.

Ramona Sequeira, viuda y madre de las cinco víctimas, dice desconocer los motivos por lo que su familia fue casi exterminada.

Las autoridades del lugar solo le han informado que los hechores están identificados, pero solo sabe de uno que fue detenido.

[/doap_box][doap_box title=»¿No hay avances?» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

La versión oficial que la Policía Nacional ofreció en Managua al día siguiente de los hechos fue que la noche del sábado primero de marzo, cuatro sujetos que integran el grupo delincuencial Walpapina llegaron a la casa de Exalón Álvarez, donde robaron dinero, armas de cacería y posteriormente lo asesinaron.

En el transcurso del mes, LA PRENSA ha buscado una versión sobre el avance de las investigaciones, pero las autoridades no han ofrecido ninguna información.

[/doap_box]

«ME CORRÍ GUINDO ABAJO»

Esa noche, el cielo oscuro se convirtió en cómplice de la matanza, pero también ayudó para que el menor, al escuchar los primeros disparos sobre sus indefensos parientes, pudiera lanzarse por encima de un alambrado y escapar, bajo ráfagas de balazos, cuando los hombres fueron sorprendidos por la silueta que corría hasta donde las piernas podían permitirle.

Israel estaba tendido en el suelo un poco apartado de los demás y viendo por debajo del brazo todo lo que sucedía, cuando vio que era su oportunidad para correr. “La noche estaba oscura y la casa me ayudó y yo me corrí guindo abajo”, relató Israel.

Cuando el muchacho dejó de correr eran cerca de las 4:30 a.m del día siguiente, llegó muy cerca de Waspado casi en calzoncillo, con las ropas hechas trizas por las cercas con alambre de púa. El muchacho muestra las cicatrices que quedaron en los hombros y brazos a causa de los cortes de los alambrados.

SECUESTRADOS, TORTURADOS Y EJECUTADOS

Uno a uno, los hombres habían sido obligados a salir de sus casas, luego golpeados y torturados. Sus cuerpos quedaron degollados, presentaban pinchazos con cuchillos, impactos de bala, dicen familiares de las víctimas.

Un pariente de las víctimas señaló que cuando recogieron los cuerpos, por ejemplo Miguel, estaban demasiado golpeados, los testículos se le habían inflamado, al extremo que no podían quitarle el pantalón.

Ramona Sequeira relató que antes de caer la medianoche del sábado 1 de marzo, los desconocidos amparados en la oscuridad tocaron a su puerta, donde convivía con Exalón (padre). Antes habían pasado por la vivienda de Miguel, de 27 años, su hijo mayor.

Sequeira solo precisa que después de las 11:00 p.m. golpearon a su casa, ellos ya estaban acostados, pero justo en ese momento se levantaban porque uno de los niños de la casa quería orinar y encendieron la luz. Al escuchar una voz distante parecida a la de su hijo Miguel —quien habitaba en Chilicrí— como a media hora de la casa de sus padres, se preocuparon.

“Oí viejo ¿no es mi hijo el que viene ahí? ¡Como no, es él!” , recordó Ramona.

Sus sospechas se confirmaron cuando escuchó decirles: “Apaguen esa luz”. Según les dijo Miguel, eran “órdenes de ellos”. “¿Cuál será ese papá que no se levante cuando llegue un hijo hablándole?”, explica Ramona al contar cómo su cónyuge decidió abrir y preguntar: “¿Qué fue hijo?”

“Venga papá salga. Aquí está una gente que quiere hablar con usted”, escuchó Ramona del otro lado, quien igual oyó cuando su cónyuge preguntó: “¿Qué gente es?” Y la respuesta de su vástago fue: “No sé, dicen que es la Policía (…), dicen que no saque armas”.

“Se oía que venía golpeado, no hablaba bien”, dice Ramona, quien recordó que después que cesó la balacera, también escucharon que un motor de vehículo se perdía a la distancia.

Los testimonios fueron recogidos por el director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), Roberto Petray, quien investiga la masacre.

BUSCABAN ARMAS

Al momento que Exalón (padre) salió de la casa, su hijo Israel también lo siguió.

En tanto, dos hombres llegaron hasta la casa, uno de ellos pasó directo a registrarla, mientras el otro desde el umbral, le decía: “Dale rápido, estrella”.

Buscaban armas, comenta Ramona, quien recuerda cuando uno de los hombres le aconsejó: “Vaya acuéstese señora, que su marido ya viene”.

La viuda y madre de las víctimas recuerda que ese día no le robaron nada, pues unas alhajas que guardaba en un tarro no las tocaron. En la casa solo tenían dos escopetas y las entregaron.

Esa fatídica noche, víspera de las elecciones regionales, Israel escuchó a uno de los desconocidos preguntar antes de ejecutar a su padre y cuatro hermanos: “¿Quién de ustedes mató a Wilfredo Álvarez? ¿Conocés a Vicente Romero? ¿Quién de ustedes participó en la muerte de unos Reyes de La Paila?”

El progenitor de Israel negó toda participación en muerte alguna y aceptó que conocía a Vicente Romero, un expolicía, dato que Exalón Álvarez conocía, ya que fue policía voluntario.

Cada respuesta de los Álvarez parecía no ser necesaria, pues sus captores ya habían decidido su suerte y jalaron el gatillo.

Reportajes crimen víctimas archivo

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. Leguleyo
    Hace 12 años

    Del Tortuguero a Ayapal donde hubieron 10 muertos incluyendo 4 Policías y 6 miembros de la secta religiosa Willi Brand, la ciudadanía no sabe nada del caso criminal.
    La justicia nica camina en cámara lenta, pero si quieren que aceleres debe haber combustible Dinero y bastante tipo TELEVISA o con la DEA y sus recompensas al estilo cawboy:

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí