Marines estadounidenses y surcoreanos participan en las maniobras militares conjuntas anuales que se realizan ante un posible ataque de Corea del Norte en Pohang, a unos 360 kilómetros al sudeste de Seúl (Corea del Sur).
La tensión entre las dos Coreas se intensificó ayer después de que los ejércitos de Pyongyang y Seúl intercambiaran fuego de artillería sobre las aguas de la conflictiva frontera del Mar Amarillo.
El gobierno de EE. UU. condenó las acciones “peligrosas y provocadoras” de Corea del Norte, que inició nuevos ejercicios con fuego real al norte de la frontera marítima con Corea del Sur, y reafirmó su compromiso con la defensa de sus aliados en la región.
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