AP
Más de 1,400 policías e infantes de la marina de Brasil entraron a un enorme complejo de favelas cerca del aeropuerto internacional de Río de Janeiro la madrugada de ayer, en la más reciente operación de seguridad antes del Mundial de Futbol. No se realizó un solo disparo mientras el complejo Mare, donde hay 15 favelas, se volvió la más reciente área empobrecida en presenciar una invasión de las fuerzas de seguridad, en un intento por expulsar a las pandillas fuertemente armadas que han controlado durante décadas estos barrios pobres de Río.