A eso de las 10:00 de la mañana el zinc se disparó por los aires en el mercado Santa Ana, de Chinandega. Unas cinco láminas del techo en el sector de ropa fueron desprendidas por el repentino ventarrón, según contaron varios vendedores. En los últimos días los fuertes vientos han azotado gran parte del país. Según el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) se trata de un anticiclón marítimo estacionado en el país.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 A