Dora Luz Romero y Saúl Martínez
Una casa en el barrio Santa Ana de Chinandega se desplomó la tarde de ayer, según su dueño, producto de los continuos temblores que se han registrado en la zona entre los días viernes y sábado.
Al escuchar su vivienda crujir, Miguel Ángel Gómez corrió al patio desde donde vio las paredes venirse abajo.
Desde el pasado viernes a las 8:36 de la mañana, cuando se registró el primer sismo de 5.2 en la escala de Richter frente a las costas de Masachapa, que se sintió en la zona del Pacífico del país, Nicaragua no ha dejado de temblar. Hasta ayer por la noche, en la página web del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) se contabilizaban 17 sismos, actividad que los expertos consideran normal.
02 temblores en dos semanas ha habido en Los Ángeles, California. El último, de 5.1 grados en la escala de Richter se registró la noche del viernes. Se asegura que desde entonces ha habido unas cien réplicas de menor intensidad. El primero ocurrió el pasado 17 de marzo y tuvo una magnitud de 4.4.
5.6 fue la magnitud del temblor que sacudió las provincias argentinas de La Rioja y San Juan el pasado 27 de marzo.
400 temblores se han registrado en la zona norte de Chile en los últimos 15 días. El pasado 16 de marzo se registró un temblor de 6.7 en la escala de Richter.
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Nueve réplicas de baja intensidad del sismo del viernes fueron registradas por la red sísmica. “Dado el tamaño de esta energía liberada por los eventos principales, hasta ahora se espera que continúen las réplicas hasta alcanzar el estado de actividad sísmica normal”, dijo a un medio oficial Angélica Muñoz, directora de Geofísica de Ineter.
Los dos movimientos de mayor intensidad producidos ayer ocurrieron en alta mar, frente al volcán Cosigüina, en el mismo sitio donde ocurrió el movimiento telúrico que fue percibido por la población la madrugada del pasado 2 de marzo. Las intensidades fueron de 4.6 y 4.4. Algunos pobladores en Chinandega dijeron haberlos sentido.
Temor
A pesar de que los expertos aseguran que los movimientos telúricos en el país son normales, cuando la tierra tiembla, los pobladores creen que se trata del preludio de un terremoto catastrófico, como el de 1972 o el de 1931. Pero no es así. “No hay que sorprenderse por este tipo de eventos, somos un país altamente sísmico, estamos inmersos en el cruce de las placas Cocos y Caribe”, explicó el geofísico Ligdamis Gutiérrez.
Agregó que los sismos ayudan a liberar energía acumulada y que cada movimiento tiene un periodo de retorno, ya que se trata de un proceso cíclico; sin embargo, este no puede ser definido.
No obstante, para Gutiérrez no es cuestión de que si habrá o no terremoto. “De que van a haber terremotos, van a haber, y van a haber del tipo del de Managua de 6.2 o más, de eso no tenemos que asustarnos, estamos en una zona sísmica, lo que necesitamos es estar preparados. El terremoto no mata, lo que mata es lo que nos cae encima, si construimos con materiales de baja calidad y en zonas que no son las adecuadas”.
El especialista señaló que existen diversos estudios que indican que Managua, por estar cruzada de fallas, debería ser evacuada. “Estamos viviendo sobre arenas movedizas”.
Por otra parte, mencionó que ni el calor intenso o el poco viento anteceden un temblor, como popularmente se cree. Eso, dijo, es un mito.

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