AFP
Al menos nueve personas murieron este domingo en varios ataques en Irak, en zonas principalmente suníes, a un mes justo de las elecciones legislativas cuya celebración está en el aire tras la dimisión de la comisión electoral.
El sábado por la noche, otros siete soldados murieron en un tiroteo en un puesto de control en el norte del país.
Este domingo, un kamikaze detonó la carga que llevaba en el coche al pasar por un puente esencial de Ramadi, a un centenar de kilómetros al oeste de Bagdad. La explosión dejó siete muertos y 10 heridos.
Ramadi es la capital de provincia desértica y mayoritariamente suní de Al Anbar, fronteriza con Siria y feudo de la insurrección que siguió la invasión estadounidense de 2003.
Más al norte, dos oficiales de la policía murieron en la explosión de una bomba en la carretera detonada al paso de su vehículo en Tikrit, ciudad mayoritariamente suní al norte de Bagdad.
Irak tiene previsto celebrar elecciones legislativas el 20 de abril, pero la dimisión el martes de la comisión electoral pone en entredicho su celebración.