San Salvador/ACAN-EFE
Faingola está en El Salvador participando en la XVIII Feria Internacional del Libro en Centroamérica (FILCEN) y el X Congreso Iberoamericano de Editores 2014, que fueron inaugurados el viernes y reúnen a escritores, distribuidores y editores.
Con el Congreso Iberoamericano, que por primera vez se realiza en un país centroamericano, se busca que las autoridades públicas a nivel regional «tomen conciencia de la importancia que tiene el libro, no para fortalecer el sector editorial, no para llenarnos de dinero, sino como vehículo insustituible de cultura de los diferentes pueblos», indicó Faingola.
A partir de ahí, «todo lo que venga como avance tecnológico, plataformas digitales y demás, bienvenido sea porque es para mejorar pero no para sustituir» al libro, sentenció.
Faingola reconoció que aún es prematuro para asegurar que «nunca» la tecnología va igualar al libro o si no lo va a «dejar un poco de lado».
Sin embargo, destacó que «la muerte del libro» por los avances tecnológicos aún está «un poco lejos de eso», pese a que algunos escritores aseguran que está cerca.
De momento la afectación en la venta de libros por los avances tecnológicos del internet varía a nivel mundial, ya que «depende de los mercados», indicó Faingola.
«En el mercado norteamericano sin duda que nos ha afectado, y mucho, porque la sociedad norteamericana es muy proclive a todo esto tecnológico y en definitiva a poseer el último elemento que haya salido», reconoció, sin dar cifras.
Empero, en Suramérica «la incidencia en mínima o nula todavía», mientras que en los «grandes mercados internacionales, como Alemania, Francia, Italia o España, la incidencia no llega al 5 %», detalló.
Por su parte, la escritora nicaragüense Gioconda Belli, dijo a Acan-Efe que el internet en cierta manera beneficia a los escritores «porque hay un acceso más libre» para que los conozcan pero, por otro lado, «ha fomentado una idea de que el arte es gratis» lo que les genera problemas.
«Es lindo que sea gratis, pero entonces que hacemos para sostenernos nosotros como creadores, como trabajadores de la cultura», añadió.
Es necesario que se regule los derechos de autor porque fomenta el «pirateo», precisó.
El Congreso Iberoamericano se lleva a cabo a puerta cerrada hoy y mañana en el auditorio del Museo Nacional de Antropología (MUNA), ubicado frente a las instalaciones del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO), en San Salvador, donde se realiza la FILCEN, que concluye el 6 de abril próximo.
El grupo iberoamericano de editores fue fundado en 1979 y es una especie de gran cámara de libros de todas las de Iberoamérica, que está constituida por 27 países, explicó Boris.
El Congreso Iberoamericano se realiza en el marco de la FILCEN, que cuenta con al menos 25 distribuidores que representan a más de 350 editoriales a nivel internacional.