Gloria Picón
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El presidente del Consejo Nacional de Universidades (CNU) Telémaco Talavera, se lavó las manos en el caso Isaac Bravo, dirigente de la Unión Nacional de Estudiantes (UNEN) que devenga un salario mensual de 18 mil córdobas y lleva unos diez años en la universidad saltando de una carrera a otra.
«Nosotros no determinamos asignación de salarios, ellos tienen su presupuesto y definen sus políticas», dijo Talavera, quien agregó que parte del presupuesto que maneja UNEN es del seis por ciento constitucional de las universidades y otra parte es de las «aportaciones de los estudiantes, esa es una decisión del propio movimiento estudiantil, hay un porcentaje de la matricula que se destina para el funcionamiento del movimiento estudiantil, eso es una decisión del movimiento que es autónomo», justificó Talavera.
En cuanto al periodo que llevan algunos dirigentes estudiantiles en las universidades saltando de una carrera a otra, Talavera manifestó que son excepciones y que la mayoría no dura más años que la que tiene una carrera.
El funcionario llegó a la Asamblea Nacional a brindar su informe de rendición de cuentas del 2013, donde fue cuestionado por diputados opositores en cuanto a que hay universidades como la Universidad Nacional de Ingeniería que tiene una parte privada, pero que los fondos recaudados no se conocen. Talavera se defendió alegando que ellos son cumplidores de lo que establece la ley que los mismos diputados han hecho.
Agregó que la universidades públicas no tienen una parte privada, sino una parte «arancelada», que gradualmente se va a eliminar. Según Talavera, la parte arancelada es para cubrir una parte que el seis por ciento no cubre.
«Que tienen aranceles, pero eso no es sinónimo de universidad privada, yo sería el primero en oponerme, algunas universidades dan al opción con un arancel que es por debajo del costo total», indicó Talavera.