Además de su explosivo repertorio, Vicente Padilla ha tenido como una de sus virtudes proyectar mucha calma a su alrededor.
Nunca sabremos si ha sido por cálculo o porque es parte de su naturaleza, pero no se inmuta ni siquiera ante una buena noticia.
“Los Dodgers te nombraron para abrir el juego inaugural, ¿supongo que debés estar emocionado?, le pregunté en abril del 2010.
“Uno se alegra, pero ser el cuarto abridor o primero, me da igual. Total, el día que uno lanza, ese día es número uno para el equipo, su mejor opción, s i no, no te ponen”, dijo.
Quizá esa actitud, en este aspecto específico, pudiera ser útil a Erasmo Ramírez, el talentoso lanzador rivense, que hoy sube a la colina.
Las lesiones en el staff de Seattle y el buen desempeño de Ramírez en el spring training, han motivado un debate sobre la ubicación del nica dentro de la rotación.
Y mientras en Seattle, y aquí, hemos creído que Erasmo debería calzar como el número dos entre los abridores, el mánager Loyd McClendon tiene otro punto.
“Número dos es Hisashi Iwakuma (quien está lesionado). Podría darse el caso que Erasmo lance detrás de Félix, pero solo será por las circunstancias”, explicó.
De eso estamos claros. El nica es todavía un lanzador en construcción. Y dentro de una rotación con todos sus miembros sanos, a lo mejor podría ser cuarto o quinto.
Sin embargo, como bien dijo Padilla, el día que lance, será el número uno. Su labor va a determinar no solo su consolidación en el actual staff, sino también su futuro.
Así que lejos de crear una polémica, lo interesante es que Erasmo está adentro. Su estabilidad o ascenso dentro del staff, lo va a determinar su labor. No hay más.
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